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sábado, 18 de enero de 2014

Responsabilidades

Definitivamente es muy difícil para mí seguir escribiendo sobre casi las mismas cosas que a diario suceden en mi país, Venezuela, sin sonar, cada vez que publico algo, repetitiva, reiterativa y hasta fastidiosa, para algunos de mis lectores de otras latitudes.
 Pero es que señores ( a los fastidiados), lo que viene pasando en la otrora próspera República de Venezuela, es no solo peor cada día, sino que cada problema se agrava exponencialmente.
Es así como a principios de año y solo por hace una pequeña comparación ( aunque para muchos resulte odiosa) en un titular del diario El Tiempo de Bogotá, Colombia, se celebraba la cifra de disminución de muertes violentas y homicidios a menos de 15.000 en el años 2013 y trágicamente por esos días sucede el asesinato en una carreta del Edo Carabobo, de la ex Miss y queridísima actriz Mónica Spear y su pareja, lo que le recordó a los millones de venezolanos, que la cifra de hechos de este tipo en el país aumentó a casi 25.000 en el 2013 ( porque 24.700 muertos es casi 25.000).
En una oportunidad, hace unos meses, en una de mis últimas visitas a Caracas, me preguntaban acerca de cómo se vivía en Colombia, un país marcado por enfrentamientos armados de una guerrilla obsoleta de argumentos y para colmo un país con una reputación de narcotraficantes. Yo honestamente le contesté a la periodista que, y cayendo nuevamente en las tan odiadas comparaciones, en Barranquilla todavía se podía vivir con tranquilidad, que los esfuerzos son realmente serios para erradicar el flagelo del tráfico de drogas y que el país casi en pleno rechaza la violencia de los grupos armados que se hacen seguir llamando guerrilla pero que yo calificaría de terroristas (si vemos hacia atrás la historia de estos grupos de antisociales)
En Colombia vemos avances en las inversiones sociales, en seguridad ciudadana, en inversión urbana, en carreteras, en amplitud económica. Miles de inversionistas extranjeros vienen con confianza a invertir en un país que lucha por garantizar la seguridad jurídica, que sigue teniendo muchísimos problemas sociales, muchas diferencias entre ricos y pobres, pero encaminado a solucionarlos por la vía de la inteligencia.
 Veo en Venezuela un país que a pasos agigantados retrocede. Con una de las inflaciones más grandes del mundo, con una economía de locos (que ni los gobernantes pueden explicar, con el atraso más grande en inversión social, a pesar de las tan cacareadas “misiones”, con una corrupción que ahoga todas los ámbitos, con escases... Involucionando.
Sí que antipática me puse, pero podría también sugerir otros países, que en América Latina van en avance, pero resulta que los que vivo y padezco son estos dos: Venezuela y Colombia.
¿Y qué vamos a hacer los venezolanos?, el ciudadano común… Por lo visto nada… Hace pocos y a través de algunos grupos políticos (yo aclaro, no tengo ningún color de preferencia) trasmití un mensaje a la comunidad residente en Barranquilla, a cientos de personas que alguna vez me facilitaron sus correos y números telefónicos, para, entre otras cosas, conformar una red de ¿colaboradores?.. Pues está en signo de interrogación (no entre comillas porque no cito a nadie, la experiencia es personal). La razón de la misiva era conformar nuevamente un grupo responsable de activar las ayudas desde el exterior a la oposición venezolana o a aquellos que no les gusta llamarse oposición pero que adversar al régimen que está maltratando al país.
Este grupo que se conformaría, podría entre otras cosas idear iniciativas comunicacionales para seguir ayudando a crean una matriz de opinión internacional que bloquee la maquinaria petrodolarística con que el gobierno venezolano maneja sus relaciones internacionales. Enfrentar y organizar las próximas elecciones que vengan al calendario, mantener informados al resto de los compatriotas residentes en el exterior, y otras actividades necesarias para aglutinar a ese grupo que cada vez crece más de exiliados o auto exiliados que viven en la zona…
¿El resultado de la misiva? ¿Cuántos se anotaron entusiasmados para colaborar con su país desde lo que estuviera a su alcance? Ninguno…


miércoles, 27 de noviembre de 2013

Desde Cuba a Venezuela

Veía recientemente, en un programa de entrevista del prestigioso periodista argentino que transmite una cadena internacional, la conversación que Andrés Oppenheimer tenía con Silvito El Libre, el disidente cantante hijo del famoso trovador cubano Silvio Rodríguez, y este, entre las cosas que declaró, decía que la gente en su país ha cambiado, que ahora es en su mayoría gente triste, cosa que contradice los pregones de la revolución. Habló de la persecución a sus amigos, el miedo a la policía del régimen y la falta de contacto con el mundo exterior.
En capítulo siguiente, el mismo Oppenheimer entrevista también al joven cantante cubano David D Omni, conversando acerca de su música, lo que, por supuesto, llevó al tema que me llamó la atención, cuando, interpelado sobre su visita a los Estados Unidos, este confesó su sorpresa al decir que “no es lo que me habían dicho”.
Comentaba el músico que su asombro fue muy grande al descubrir productos en los supermercados que ni siquiera sabía que existían, que la violencia no campea en las calles como le aseguraron,  que lo que él  no vio  ningún tipo de segregación por raza o género, que todo lo contrario, conoció un país plural, abierto a cualquier tendencia e idea y muy desarrollado en su pensamiento.
Puede que quienes hayamos tenido mayor experiencia y acercamiento con los Estados Unidos discrepemos en algunos puntos con este joven artista que por primera vez pisaba la libertad, pero lo que no podemos obviar de su comentario es lo que está detrás y que luego afirmaba al declararle a Oppenheimer: en Cuba no se puede hacer conciertos en lugares públicos sin ser estos minuciosamente supervisados por el régimen, revisan las letras de las canciones, los videos y la música misma que se va a tocar, por ser él un músico de la camada “disidente”.
Incluso, comentaba que una vez pasados los “filtros” le era muy difícil conseguir el apoyo audiovisual requerido en presentación de su tipo (por la misma persecución a los allegados y amigos). Si conseguía las luces, el del sonido le decía que no; si era el del sonido, el de video se echaba para atrás o simplemente ningún proveedor se comprometía, por temor al gobierno. Por eso sus conciertos son en su casa.
Su visión como joven promesa musical queda supeditada a lo que el régimen cubano y sus sensores deciden, y es así, bajo ese adoctrinamiento, ese aislamiento y el terror a caer en desgracia y ser encarcelados, que los Castro han logrado mantenerse en el poder por tantos años.
Me hizo reflexionar –por supuesto– viendo el enorme acercamiento que el régimen de Maduro tiene con los Castro. Su formación en “la lucha política” fue hecha en Cuba, y su posgrado sigue siendo supervisado desde La Habana.
Por eso Venezuela es ahora sometida, por el miedo, a la autocensura de los medios de comunicación, los líderes disidentes son apresados sin razón alguna, como cuando recientemente le sucedió al joven asesor de Henrique Capriles, el muy inteligente Alejandro Silva, con la única finalidad de intimidar no solamente al líder de la oposición venezolana, sino a quienes se atrevan a seguirlo.
Estas son las prácticas de los regímenes autoritarios. Son las que tratan de callar las voces, cegar el panorama, atar las manos y bloquear a todo aquel que sea contrario a sus intereses, que más que claro está, no son los intereses del pueblo que gobiernan.
Son estas ideas las que ocupan el primer lugar en las importaciones venezolanas: el comunismo cubano.

miércoles, 23 de octubre de 2013

En Guerra


Veía en estos días por televisión un documental sobre el ascenso al poder de Adolf Hitler, y algunas cosas me llamaron poderosamente la atención por su similitud con ciertas prácticas adoptadas por los seguidores del Socialismo del Siglo XXI, esa seudoteoría político-económica-social atribuida a los pensadores y colaboradores del extinto Hugo Chávez.
Me llamaba poderosamente la atención cómo en épocas del tercer Reich el control de la información y la manipulación de la misma fueron de gran importancia para sembrar en las masas el alocado proyecto del no menos loco Führer.
Fue así, y con la máxima de que una mentira repetida muchas veces se convierte en verdad, que esas masas se volcaron en un frenesí avasallante, siguiendo al líder y provocando no solo una guerra mundial, sino uno de los crímenes más grandes de la historia, el Holocausto.
Tal vez no lleguemos a tales atrocidades, pero el socialismo del siglo XXI va llevando a Venezuela por el camino de la pasión ciega y el frenesí por un proyecto que nadie termina de explicar, porque no tiene ni pies ni cabeza, pero que acusa, como parte de su campaña de alienación, con frases sencillas y repetitivas –como lo hiciera Goebbles– a todo aquel que pueda representar una amenaza, convirtiéndolo no solo en enemigo del gobierno, sino del pueblo y la patria misma. Sin mencionar los pasados y actuales intentos de controlar a los medios de información, comprándolos o expropiándolos, hasta el más reciente de controlar la información misma.
Es así como, con la sola diferencia de que los alemanes de Hitler persiguieron a los comunistas y judíos, este proyectucho persigue a la “derecha imperialista” acusándolos de todo cuanto mal ocurre en el país, como lo hicieran aquellos en los años previos a la Segunda Guerra Mundial y transcurrida la misma.
Ahora no estamos en guerra, no propiamente dicha y por lo menos no mundial, estamos en una lucha constante entre hermanos, con odios entre familias (como cuando se proscribieron a los judíos), con partes de guerra por la infinidad de muertos que cada día se aglomeran en las morgues de todo el país, con racionamientos propios de tiempos violentos, donde para conseguir un pollo o un kilo de harina de maíz la gente lucha literalmente a golpes.
Este país se llama Venezuela, y no es ni la sombra de lo que fue. ¿Soñar con el pasado? No, tampoco era perfecto, pero es mirar este horror de hoy para buscar superar los odios y las diferencias, y reconstruir sin muros ni barreras las fracturas que hoy nos separan.

miércoles, 11 de septiembre de 2013

El Manual de las Culpas

En Venezuela hay un gobierno que se jacta de tener el control y se presentan ante la opinión pública nacional e internacional como –y creo que la expresión, aunque en extremo coloquial, es la mas adecuada– ¡unos sobrados! 
En otras palabras, sus líderes se las saben todas, tienen todas las respuestas y por supuesto las soluciones a todos los problemas en su doctrina ideológica de ese esperpento que han llamado ‘Socialismo del Siglo XXI’.
Dentro de estos ‘ideales’ revolucionarios está cómo se debe manejar la economía, la distribución de las riquezas del país, el manejo y prevención de la delincuencia, la educación, la alimentación, la salud y por supuesto la política, las libertades individuales, la propiedad privada y toda la larga lista de normas de conducta y posturas ante todo lo que se devenga u oponga en el país, por lo que uno sospecha, aunque muchos aseguran que tienen un manual escrito para enfrentar con discursos cada uno de los problemas derivados de su gestión.
Por eso vimos, en recientes sucesos, cómo ante la grave crisis eléctrica del país –denunciada cientos de veces, con expertos que nos traen a la luz ( sin que haya luz) cómo la falta de mantenimiento y ampliación en las redes de distribución es una de las principales causas de tantos apagones– el gobierno, haciendo uso del ‘manual de respuestas’, le echa la culpa a la oposición y habla de conspiración y supuesto “golpe eléctrico” para desestabilizar.
Otros ejemplos de las respuestas del librito podemos encontrarlos en los ya varios accidentes ocurridos en las instalaciones petroleras, el más grave, de reciente data, es el de la refinería de Amuay, para el cual el ministro Ramírez acaba de concluir su propia investigación, dando como resultado un supuesto “sabotaje”. Se olvida el ministro de las decenas de incendios provocados por rayos, y aquí explico que una refinería de alta tecnología como las venezolanas, contaba con sistemas de prevención incluyendo pararrayos eficientes, ahora al parecer inactivos, por lo que ahora esos sucesos son solo culpa de la naturaleza, según el alto gobierno.
Si seguimos enumerando podemos pasearnos por la escasez de productos de la cesta básica venezolana, achacada en principio a la “derecha fascista y golpista opositora” (otra frase del cuadernito), y más recientemente a los acaparamientos domésticos... y aquí se me sale un ¡válgame Dios!
Y si pasamos nuestra vista por el sistema de salud venezolano, en grave crisis, sin medicamentos para tratamientos oncológicos, sin radioterapias, sin divisas para actualizar equipos, con crisis no solo en la salud pública, donde no hay ni gasas ni suturas, sino en las clínicas privadas, endeudadas hasta el punto de quiebra, la culpa de todo estos males se le achaca a la forma especulativa como los propietarios de estas últimas manejan el “negocio” y nos olvidamos selectivamente de los hospitales del Estado, sin dar mayores explicaciones.
Y podríamos seguir así, haciendo una lista de cada problemática nacional, y viendo que a cada problema existente hay una respuesta que viene del gobierno, y es que al parecer todo es culpa de: “la derecha fascista golpista desestabilizadora, con sus planes de magnicidio y desestabilización”.
Queriendo librarse de su responsabilidad, el gobierno venezolano ha logrado evidenciar su enorme ineficiencia en el manejo de cualquier asunto de interés nacional. Reconocemos que sí han logrado instalar el “manual de respuestas” en la boca de muchos, pero con eso no se come, no se camina seguro, no hay luz en las casa ni salud en el pueblo.

miércoles, 4 de septiembre de 2013

¿Y ahora qué dijo?

Mucha gente sabe que soy venezolana y que semanalmente escribo estas líneas, un poco para liberar las frustraciones que me causa la política venezolana, cada vez más enrarecida, corrupta y ‘cantinflérica’, y también para alertar a muchos de nuestros hermanos sobre la grave situación que atraviesa mi país en manos tan inexpertas como cómplices.
Ciertamente los derroteros del país van rodando por abismos muy peligrosos, no solo porque parece que en el camino los líderes en el gobierno nos van dando empujaditas a ver si terminamos de caer, sino porque el país entero parece estar sumergido en un letargo, o peor, están sentados en las gradas de un circo, viendo la presentación de los payasos, que nos hacen reír, pero que ocultan la verdadera tragedia tras bastidores.
Es por esto que cuando llego a algún lugar y me preguntan “¿y ahora qué dijo?”, sé que se refieren a las ya incontables intervenciones más que desacertadas del presidente en ejercicio de Venezuela, y que más que tristeza siento vergüenza, por evidenciar la profunda falta de todo lo mínimo que se requiere para alcanzar tan alta magistratura, y distraen no solo el pensamiento de la comunidad extranjera, sino hasta el mismo cotidiano del venezolano.
¿Cuántos no se levantaron un día de la semana pasada, haciendo chistes acerca de la “multiplicación de los penes”, o semanas antes cuando Nicolás ubicó geográficamente a Portugal en el mismo continente que Venezuela?
Tal vez el error de peces o panes por penes se deba a un simple lapsus (que le puede ocurrir a cualquiera), pero si revisan solo en internet hay docenas de portales que ya tienen dentro de sus primeras páginas la contabilidad de lo que han llamado “Maburradas”.
Y tal vez lo trágico no sea la ineptitud o falta de preparación del primer mandatario (si tuviera gente capaz a su alrededor tal vez hasta lo obviaría), lo grave de la cuestión es que se ha convertido en el payaso de Latinoamérica, del mundo y sobre todo de Venezuela, que con sus bufonadas hace que los graves problemas del país sean desplazados a las segundas y quizás terceras páginas de medios impresos, portales electrónicos y otros medios de comunicación y a segundos planos en los intereses de la población.
Por eso ahora cuando se preguntan “¿y ahora qué dijo?”, al lado de esas risas de quienes de él se burlan, yo no puedo contener un enorme sentimiento de vergüenza y desamparo ante lo que se ha convertido en la prioridad del país, por sobre la escasez, la corrupción, la crisis en salud, la inflación y tantos otros enormes problemas.

miércoles, 31 de julio de 2013

Recordando II

Comencé a escribir otra cosa, sentada y juiciosa, haciendo mi cola para hacerme un examen médico.
Comencé a escribir de las cosas que pasan en Venezuela y que afectan los servicios de prestación de salud. Me enredé en una de dólares, insumos y escasez, las mismas cosas que semana tras semana he denunciado y que aún no encuentran luz.
Pero por esas cosas que solo Dios sabe cómo lo hace, al mismo tiempo recibo unos hermosos y alentadores mensajes de mis queridas amigas, por mi escrito de la semana pasada.
En esto, cada una me describía no solo lo que atesoraba, sino también algunos recuerdos de esos de las abuelas adoradas que sorteando dificultades, levantaron familias enormes, como se veían en otros tiempos.
Mi abuela, mi Ñita (la del baúl) venía de una de esas grandes y numerosas familias, pero la suya propia fue muy pequeñita, me imagino que eso permitió que sus aventuras de niña no se pagaran con la madurez y el compromiso de decena de hijos. Es así como sirviendo vinos en fiestas, en su propia casa, a personalidades de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez, se enteraba de cosas, que, rauda y veloz, trasmitía a sus amigos del partido social cristiano Copei, o a sus hermanos militantes de Acción Democrática, grandes luchadores contra el sistema.
Y mientras servía estos licores y canapés, imprimía volantes contra el régimen, en el sótano de esa misma casa, que más tarde repartía en el centro de Caracas a través de un dispositivo instalado en el fondo de su carro.
Fue por esta militancia de mis tíos abuelos que Rubén, el mayor, cayó preso y fue torturado en la cárcel de la temida Seguridad Nacional, y es también como, valiéndose mi Ñita de sus ‘amistades’ de coctel, logra el salvoconducto que le salva la vida con un exilio en México.
Esa mujer, mi Ñita, la de los viajes, la de los cuentos infantiles, que con sus propias manos imprimía panfletos en contra del régimen opresor, que oía en su radio especial (instalado en el mismo sótano conspirador) las transmisiones de la policía política del régimen y llamaba a sus verdaderos amigos, a esos ahora mártires de la dictadura, para ayudar, desde sus posibilidades, a derrocar el régimen que gracias a Dios ya la historia juzgó y condenó.
Hoy, recordando sus luchas, sus lágrimas, las de mis tíos, las de mi suegro, seguiré honrando esa herencia, y desde estas letras lucharé por recuperar el país de libertades que ellos, los míos, los de todos, lograron para nosotros los venezolanos.

lunes, 24 de junio de 2013

Si de protestas hablamos


      Yo no creo que la señora Dilma Rousseff esté muy contenta con que se le embochinche el país, ese gigante del Sur que ha mostrado enormes progresos sociales y económicos esté viviendo las masivas protestas que desde todos los sectores han invadido las calles, en principio luchando por el aumento del pasaje que pensaban injusto pero cuando pensaron que ceder ante las demandas calmaría los ánimos, la gran masa aprovechó la calle que era ya propiedad de la protesta para sumar otras tantas reivindicaciones sociales a lo que el gobierno ha ido respondiendo con prudencia ( o eso es lo que se reseña a nivel internacional) y llamando a la misma a los organismos  del orden público
            Y lo más interesante de esta enorme y multitudinaria reacción brasilera no tiene que sepamos un liderazgo particular, un partido o partidos políticos que se hayan puesto a la cabeza de semejante manifestación. Un movimiento tan espontáneo como homogéneo, al cual no ha habido ningún “asomado” que quiera ganarse indulgencias haciéndose el ideario de la revuelta.
Interesante estudiar las reacciones del gobierno brasilero ante la masiva propuesta otorgando y amparando el derecho de sus ciudadanos a protestar, tratando de negociar antes sus solicitudes, en muchos casos intentando poner orden y en los casos de uso excesivo de la fuerza pública, castigando el organismo y no al reclamante, cosa que si quiero comparar con los últimas manifestaciones venezolanas es a las claras de una distancia espelúznate, siendo como somos países vecinos.
            No porque el gobierno brasilero le guste la protesta, no porque no haya habido intentos de mitigarla, sino porque entiendo consideran el derecho a la misma, tratando (aunque a veces se les vaya de las manos) de sofocar lo que pudieran ser disturbios y violencia injustificada, o justificada por la mano dura que en algunos momentos se intento.
              Y es que cada vez que vemos una protesta en Venezuela, esta está signada por una represión brutal de parte de la fuerza pública, con saldos de decenas de heridos, donde desde el gobierno central se obtiene por toda respuesta el silencia o la negación a tan siquiera oír el reclamo (cosa que se repite no importa que grupo proteste). Considerando insisto, la enorme diferencia que en número de participantes han tenido las últimas manifestaciones venezolanas,  si contrastamos con las del vecino, uno de los países más populosos del planeta
           Lo vemos actualmente con la exigencia de las universidades venezolanas por un presupuesto justo, por reivindicaciones laborales de los profesores de las casa de estudios superiores, sumandose a ellos los estudiantes que valientemente hacen una sola fila con su institución y sus maestros.
A esto, y aludiendo este caso reciente, el gobierno nacional ridiculiza, cuestiona, infiltra, crea caos y criminaliza el reclamo que por derecho, en una verdadera democracia tienen todos sus ciudadanos. Cualquiera que se embochinche y reclame es visto como “un traidor a la patria”, un “ultra derechista apátrida”, que solo ve por los intereses del “imperio”.

         Y es así como tampoco en esta “revolución” no hay derecho a la protesta, como no hay papel toilette, ni mantequilla, ni harina de maíz, ni tantos ni, que ya engrosamos la lista de los que no debería haber: escases.

martes, 11 de junio de 2013

Astracán

 Este domingo y como es ya costumbre en casa, se prepara “el” desayuno, práctica liderada por mi hijo Nacho, a quien le gusta la cocina y comer, pero ante su ausencia este fin de semana, asumí yo el compromiso, por demás agradable para mí.
Con la pereza dominguera del caso, habiendo ya compartido mí con mi esposo las primeras  (porque son varias) tazas de café con leche y discutido algunas noticias de la prensa, me dispongo a preparar el festín mañanero y en ánimo de complacer antojos, ya camino a la cocina pregunto:
-¿Quieren Huevos?
-Si- solo mi esposo alcanza a responder
-¿Cómo los quieres, perico?
-¿Qué?- Responde con demasiada sorpresa- no te entiendo
- ¿Cómo que no me entiendes? ¿Qué si quieres perico? Ya a medio camino de la cocina,
Pero me decido y me devuelvo, porque la distancia no es tan grande como para que no me oiga y menos para que no entienda.
-¿Qué si quieres huevos en perico para desayunar?
A lo que él estalla en carcajadas, y me dice
-Pensé que hablabas de Maduro (mas risas y  ahora yo me sumo a sus carcajadas)
Es en este astracán en que se ha convertido la política venezolana, llena de pajaritos que hablan, con el imitador del difunto, que no deja de ser una pésima copia del caricaturesco comandante, ha provocado no solo las risa y burlas de la comunidad internacional, sino una enorme incertidumbre, ante las reacciones siempre desmedidas, fuera de tono, bravuconadas de los dirigentes, en lo que se refiere a la política exterior, siempre errática y amenazante.
 Es así como la “revolución” sigue inventando inoculaciones desde el cáncer hasta venenos de acción retardada (dignos de James Bond), magnicidios preparados desde Bogotá y hasta flota de aviones de guerra comprados por la oposición (aquí me vuelvo a partir de la risa) y también financiados por Bogotá, y otra ristra larga digna del más creativo guionista de la Radio Rochela, el más longevo de los programas de humor venezolano, desaparecido junto a RCTV, ante la mirada impávida de muchos, que no saben si morir de risa o salir corriendo…a comprar el papel “tuale”, o la mantequilla, que acaba de llegar al supermercado y que si no se apura se acaba, porque ya la cola supera la dos horas de espera.

Recordando a nuestro amado poeta y humorista venezolano Aquiles Nazoa, Venezuela se ha convertido  en “Un sainete o astracán, que en subidos Colores, le demuestra a los autores la torta que puso…” Nicolás.

miércoles, 5 de junio de 2013

Perro que ladra no muerde

Todos los días temprano en la mañana y a media tarde, Dante (mi hermoso labrador negro de 2 años) exige, con la autoridad de perrito consentido, salir a ladrar a todo el que pase por el frente de la casa y, sin que ni siquiera lo tomen en cuenta, él emite los más potentes ladridos, erizado el lomo, mostrando sus enormes dientes blancos que en su hocico negro relucen fieros, intimidando a quien no lo conoce.
Pero resulta que el primero que se le acerque haciéndole cariños, adulándolo, logra no solo callarlo sino que lo convierte en el más sumiso y adulador animalito, que lame las manos de los antes sus fieros enemigos.
Sin desmeritar a mi amado animalito, que como todo perro regala amor y es de una fidelidad sin límites, hago la analogía con el gobierno venezolano, al que vimos esta semana pasada nuevamente amenazando, con descabelladas declaraciones, al gobierno colombiano, por osar practicar libremente su sentido democrático y recibir, como es de su potestad, a Henrique Capriles.
Y es así como los cabezas de la mal llamada revolución, luego de verse envueltos en uno de los más sonados escándalos de los últimos años, cuando (como lo comenté la semana pasada) desde sus propias filas se destapa la podredumbre de la cual están rodeados, no podíamos sino esperar que el propio implicado en la mayor corrupción del país, saliera de voz prima a emitir epítetos, insultos y amenazas, dirigidas, más que al gobierno de Colombia, a crear una cortina de humo para distraer la opinión de la gravedad de las acusaciones hechas en su contra.
Amenazando incluso los diálogos de paz, no solo descabelladas son las declaraciones de Cabello sino del mismo canciller Jaua y el ilegítimo Maduro, donde mostraron las costuras y sacaron a relucir la insincera intención de colaborar con las conversaciones, líderes estos de un gobierno que, sabido es, han sido amigos de las Farc desde los tiempos de Chávez.
Quienes hoy amenazan son los mismos que apoyaron al Comandante golpista cuando vociferaba sus agresiones y proponía movilizar el ejército venezolano hasta las fronteras, que nunca llegó por el deprimente estado de las carretas y puentes, además del pésimo estado de tanques de guerra con los que pretendía defender la frontera.
Este gobierno venezolano que le niega el derecho de autodeterminación al gobierno colombiano para decidir con quién conversa y a quién oye es el mismo absurdo gobierno (que no el pueblo venezolano) que acusa de golpista a la oposición pretendiendo con ello descalificar, como bien estaría si otro fuera el caso, y que celebra el 04 de febrero como fecha patria (para quienes no lo recuerden, es la fecha del golpe de estado perpetrado por el mismísimo Comandante ya difunto).
Y como Dante, mi perrito, que repito, salvo las distancias (en favor de Dante por supuesto), el chavismo en el gobierno ha amenazado a otros que le son incómodos con las más destempladas declaraciones y luego, con el rabo entre las piernas, y sin la menor de las disculpas, en vista de la escasez alimentaria, de luz, de agua, de seguridad jurídica, de seguridad personal y otras que tantas veces hemos comentado, va y lame la mano de quienes pueden ‘sacarle la pata del barro’ momentáneamente y seguir la farsa de una democracia que son puros ladridos de perro manso

miércoles, 29 de mayo de 2013

Destaparon la Cloaca

Siendo Mario Silva tan importante ficha clave para la difusión de las ideas de la seudo revolución venezolana,  no deja de ser chocante que este señor, aparte de las gravísimas acusaciones, confesiones y declaraciones, rinda informe a un militar componente del  G2 cubano, como si fuera regular método de comunicación con el gobierno de los Castro, según se reveló recientemente en una grabación que salió a la luz pública.
Como “Hojilla” para su garganta el presentador del programa homónimo emitido por el canal del estado, arremete contra los suyos destapando casos de corrupción en el gobierno chavista donde hace del principal culpable a nada mas y nada menos que el presidente de la Asamblea Nacional el Sr Diosdado Cabello, el mismo que se jacta de integridad y que le prohíbe a los diputados de la oposición el derecho de palabra.
Y si con esto aún no nos sorprendemos se refiere a Nicolás Maduro no solo como títere de los Castro sino incluso como un ser manipulado por su propia compañera sentimental la Sra. Cilia Flores. También la podredumbre le salpica a la familia del difunto mencionando al actual vicepresidente el Sr Arreaza esposo de una de las hijas de Chávez.
Sigue el presentador en la citada grabación informativa, revelando desde conspiraciones y golpes de estado liderados por Cabello hasta las maniobras y tráfico de influencias de otro de los grandes de la “robolución” como es José Vicente Rangel, otro mas de los ex Vice presidentes venezolanos, y mencionando a todo aquel que le es incómodo y que seguramente no sigue la línea trazada desde Cuba.
Sin abandonar el lenguaje vulgar para referirse a otros personajes de la alta cúpula chavista, llega a confesar que ha recibido armas para completar su arsenal y haberse “echado al pico” a algunos individuos que según él molestaban a su familia..
 Este ser que tan criticado ha sido por la forma de llevar el programa “la Hojilla” en VTV la televisora de todos los venezolanos, llegó a ser elogiado por el propio difunto Hugo Chávez como el conductor del programa “más importante de la Tv venezolana” y consultado en vivo y directo desde los ya legendarios “Aló Presidente”
En manos ahora de la Fiscalía General de la República está este caso, investigar a fondo no solo las acusaciones, sino la función de Sapo del G2 de Silva. ¿De qué tamaño será el expediente? ¿Llegará a haber investigación?
Aunque aún no podamos responder estas preguntas lo que si vemos es la cloaca de las inmundicias del régimen abierta por una de sus principales defensores. Habrá ahora organismo internacional o gobierno que se haga de la vista gorda… Seguramente, mientras la chequera de petrodólares funcione.

Pero lo más importante, es que la autodestrucción de lo nefasto viene de sus propias manos. Por el bien del país

Publicado en El Heraldo, Barranquilla, Colombia, 22/05/2013

Perdiendo el Equilibrio

Como confesión, quiero decirles que desde hace varios días quería escribir acerca del “equilibrio informativo”, esa frase que tanto se ha mencionado en Venezuela y que es el ‘coco’ de gobiernos en el mundo entero.
Hoy, cuando me siento a escribir esta líneas, aparece nuevamente un tema que, aunque no está muy alejado de lo que quería compartir, me vuelve a distraer de mi camino inicial, pero que muy oportuno es para darle más y mejor forma a mi intención final, que es y será la libertad de expresarse, sin tapujos ni cortapisas, sin bozal de arepas, como decimos en Venezuela, sin temor a ser agredidos ni censurados. Sin perder el trabajo y mucho menos la vida.
El tema que me distrae, y es efectivamente la palabra que quiero usar, es precisamente los cambios y despidos ocurridos recientemente en el canal de TV venezolano Globovisión, que siempre se caracterizó por llevar la voz y denuncias del muy numeroso pueblo que se opone al régimen que actualmente desvía (porque eso que hace el chavismo jamás podrá ser guía) los destinos de los venezolanos.
Sacados del aire personas claves de la programación, no nos cabe duda que como cuota pedida por el gobierno, para mantener al canal en el aire y sobre todo porque sus nuevos dueños son ‘amigos’ del régimen, según se deja saber a través de periodistas y personalidades mejor informados que yo y a los que muchos seguimos y creemos porque han dado muestras de tener siempre la información certera y verdadera.
Es por eso que, hablando de equilibrio, no deja de molestar, perturbar y sacar de quicio si se quiere, la absurda puesta en escena del gobierno Castro-comunista venezolano de pedir ese balance al único canal que se hacía eco de las centenares de denuncias, investigaba a fondo y mostraba el lado que el régimen siempre ha pretendido esconder.
Esta piedra en el zapata otorgaba al espectro comunicacional el tan cacareado equilibrio, con fundamento en la misión pura de periodista: hacer su trabajo.
Qué culpa tienen esos fieles trabajadores de que en el país sucedan más cosas malas que buenas, que el rumbo de la economía del país sea un precipicio profundo, que la violencia haya tomado las calles, que la escasez de hasta papel toilette angustie a los ciudadanos. Esas son las noticias que lamentablemente daba a conocer Globovisión, y justamente esas son las noticias que el régimen del heredero ilegítimo no quiere que se conozcan.
En sus reuniones para coordinar con los medios de comunicación, uno de los petitorios fue suprimir las noticias relacionadas con muertes violentas, por supuestamente fomentar esa misma violencia que la ineptitud gubernamental no puede frenar… ¡Sí, sí, así es como se gobierna!
Perdiendo el equilibrio, caerán por su propia ineptitud

miércoles, 15 de mayo de 2013

Apátrida


Me permito hacer un reclamo en nombre de millones de venezolanos, la mitad de la población electoral que votó en contra de la candidatura de Nicolás Maduro, designado apresuradamente Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, cuando sabemos que existen muchos comentarios, dudas y solicitud de revisión al proceso que se llevó a cabo el 14 de abril.
 Mi causa: comentar la odiosa utilización de la palabra “apátrida”, para referirse a todo aquel que adversa al gobierno, que lo critique, que saque a la luz sus enormes fallas, mentiras y contradicciones.
Tildar a los venezolanos cualquiera que sea su forma de pensar, es negarle su nacionalidad, es negarle su sangre o su elección. Ninguno de estos ciudadanos, nuestros conciudadanos, los que tienen una cedula de identidad que antepone la V de Venezuela a tu número de identificación, es negarse a sí mismo la nacionalidad de la cual se sienten también orgullosos.
Apátrida el que no tiene patria y eso no es lo que millones de compatriotas, mis compañeros de patria, han demostrado.
Forma de insulto que viene directamente del alto gobierno, como arenga para tapar tanta falsedad, incrementando la división entre hermanos, entre conciudadanos.
Apátrida no puede ser ni siquiera el Sr Maduro ya que por lo visto su patria amada es Cuba, a la que se refiere con tanta devoción, a la que viaja cada vez que necesita consejo y guía, y de la cual la mal llamada revolución ha copiada esquemas y formas.
 Y no denigro de aquellos que lleven en su corazón dos amores a dos tierras distintas, muchos tienen su corazón dividido entre la tierra que los vio nacer y la que les dio cobijo, la que escogieron como hogar. Pero el Sr Maduro si quiere llegar a ser el Presidente legítimo de Venezuela debe ante todo, no solo ser el principal defensor  de la soberanía nacional, sino también parecerlo. Así que si alguno duda de la nacionalidad del pretendido primer mandatario nacional, yo creo que mientras no nos demuestre otra cosa podemos decir que él no es que sea apátrida sino que su corazón está en la Cuba Castrista, que no es la Cuba de todos los cubanos además.
Así que a menos que reneguemos de nuestra tierra, nuestro hogar, nos neguemos a votar e incluso a opinar, nos importe lo mismo que el país se desmorone o salga para adelante, que haya educación de calidad o que las escuelas se caigan a pedazos, que el ciudadano se alimente o que viva mendigando la comida de todos los días, que la violencia se lleve a sus vecinos, a ese personaje si llamémosle Apátrida  con mayúsculas.

miércoles, 8 de mayo de 2013

Maquillaje



Justo cuando entregaba la columna la semana pasada, con estupor mayúsculo observé en las imágenes trasmitidas por la televisión la brutal golpiza propinada a varios diputados de oposición en la Asamblea Nacional Venezolana, por algunos de sus pares (si se puede decir tal cosa en vista de que el talante no es el mismo) diputados aliados del oficialismo.
¿La justificación para semejante reacción? Que la bancada de la unidad democrática exigía su derecho a la palabra en el hemiciclo donde por elección popular una mayoría de venezolanos eligió a este grupo para que represente sus intereses, voz y pensamiento (recordemos que en la elección de estos representantes la oposición obtuvo una mayoría de votos que se transformaron en menos curules que los del oficialismo).
Luego de un retraso de casi tres horas para el comienzo de la sesión del día 30 de abril, encerrados, sin poder abandonar la cámara y luego de constatar la ausencia de micrófonos, los diputados opositores, armados de pitos y pancartas, emprenden su protesta una vez que los de la otra bancada se dignan a hacer presencia.
La respuesta a la protesta: golpes, patadas, insultos y vejaciones.
¿La reacción del gobierno? Voltear las cámaras que transmiten en directo las imágenes para no mostrar la brutalidad del ataque –pero gracias a la tecnología y a los teléfonos inteligentes, decenas de videos se mostraron al país y al mundo–. Decir que los diputados del gobierno vienen de barrios pobres y por eso son ligeros de manos (insulto a los millones de venezolanos de paz, trabajo y honestidad que viven en los barrios humildes de mi país), incluso llegaron al absurdo de tratar de convencer al país de que los golpes fueron propinados por las caras de los opositores a los puños del gobierno y cuando eso, por supuesto, no pasó de un chiste, hablaron de maquillaje…
No hay nada que justifique semejantes agresiones. Así reaccionan también cuando la gente sale en protesta a la calle, con golpes y excesos, con arrestos y vejaciones, con perdigones y palos, con escuadrones y cárcel.
La protesta se criminaliza. Se combate. Se disuelve.
El saldo de la contienda: diputados heridos, con fracturas, operados, hospitalizados, producto de la intolerancia de un gobierno que, como no tiene argumentos, recurre a lo único que sabe ofrecer: violencia, golpes, insultos, amenazas. Así arremeten contra todo aquel que les estorba.
El disfraz se está cayendo. Las caras se están revelando tal y como son. El maquillaje no estaba en los moretones de Julio Borges ni en las fracturas de María Corina, lo exhibe descaradamente un gobierno represivo, que habla de paz y responde a golpes, que habla de pueblo y vive en mansiones, que habla de justicia y exhibe impunidad.

miércoles, 24 de abril de 2013

La Máscara de Democracia


Qué fácil decir que hay democracia en un país donde la única expresión de ella son unas elecciones por demás cuestionadas, no solo por la mínima diferencia que arrojaron los comicios venezolanos, sin sumar aún los votos de los venezolanos residentes en el exterior, donde la oposición ganó de manera contundente, sino además por el enorme desbalance durante la campaña electoral, regida con un Consejo Nacional Electoral (CNE que se hacía el loco ante cada transgresión, violación o abuso cometido por los representantes gubernamentales y por el candidato mismo del gobierno, ostentando la banda presidencial de manera irrita, además.
Pero traspasada esa barrera, o mejor enfrentada, lo que pocos analistas ven desde el exterior, atreviéndose a adjudicarle al país la categoría de democracia perfecta, es la marcada persecución a la que han sido sometidos los trabajadores de distintos institutos gubernamentales, así como ministerios, amenazándolos con despidos (aun dentro del marco de la inamovilidad laboral decretada) por simpatizar con el candidato Capriles. Varias de estas denuncias están documentadas en reveladores videos y grabaciones de audio.
Y si esto no bastara para demostrar dónde radica el ‘fascismo’ en Venezuela, el Presidente de la Asamblea Nacional interroga a los diputados sobre su intención de reconocer o no al señor Maduro, de ser negativa su respuesta son arbitrariamente privados de su derecho de palabra así como removidos de las dirección de las diferentes comisiones parlamentarias donde participaban.
Si esta es la democracia entonces llamemos a la Real Academia de la Lengua Española y hasta a Wikipedia y redefinamos el término como: “forma de gobierno donde a partir de una máscara electoral un grupo accede al poder para ejercer arbitrariedades y burlar la constitución a su antojo, de manera burda e impune”.
Así si aceptaría que tan prestigiosos pensadores y analistas internacionales definieran la democracia en Venezuela, donde ningún ciudadano tiene derecho a disentir sin ser perseguido, donde los diputados electos son privados de sus derechos constitucionales, donde pensar distinto es poner en peligro el trabajo, donde se le niega el paso a cierto territorio de la geografía capitalina solo por llevar consignas opositoras al régimen, donde se persigue y se amenaza a periodistas solo por denunciar.
Si así se insiste en que Venezuela goza de democracia plena solo por hacer fiesta electoral, entonces de verdad unamos nuestras voces para cambiar el significado.

miércoles, 17 de abril de 2013

No somos minoría


Te diste cuenta, Nico, la mitad del país, ¿lo viste bien?, la mitad del país no te compró el cuento.
¿Qué les vas a decir ahora?, ¿que siguen siendo minoría?, ¿que son escuálidos?, ¿sabrás lo que quiere decir escuálido?
¿Viste? Somos muchos, muchísimos, igual a los que tú llamas pueblo. Entonces son tantos apátridas y “burguesitos”, y los demás ¿qué son? , los que están contigo, ¿“pata en el suelo” como tú les dices?
Entonces Nico, ¿dónde quedaron los planes para sacar al país de la pobreza, si esa mitad tuya los “pata en el suelo”(ojo que eso lo dijiste tú, yo solo te cito) son la mitad del país? Que raya, Nico, deberían ser muchos menos, ¿no? Si esos planes que tú secundaste durante 15 años hubieran resultado, casi no habría pobres, todos tendrían casa, no habría niños en las calles. ¿ No era eso la bandera de tu revolución?
Y ahora, Nico, si te quedas con la Presidencia, ¿cómo vas a explicar que no había tal sabotaje eléctrico?, (que seguro creías que te lo hacían a ti personalmente).
¿Cómo vas a explicar que sigan escaseando las medicinas o la comida? Mira, Nico, lo único que debería escasear son los pobres, después de 15 años tendría que ser muy difícil encontrar alguno, pero no, Nico, tú mismo lo dijiste cuando aseguraste que ibas a luchar contra “los grandes problemas” del país.
¿Sigue habiendo tantos problemas? Pero cuando te lo decimos lo niegas y empiezas a sacar acusaciones de sabotaje, hasta en la distribución de la comida, y con eso acusas a tus mismos trabajadores, esos que son rojitos trabajadores de las instituciones y empresas del estado. Nico, ¡esa gente es fiel al Comandante, vale! Ellos no tienen la culpa de que el gobierno haya dejado de invertir en infraestructura o haya destruido la empresa privada y ahora maneje tan pobremente la industria que expropió. Ahí trabaja esa gente. Con ellos no te metas. Eso no se hace.
Y también hablas de mercado negro (el de los dólares que no te gustan porque son del “imperio”). ¿Cómo es posible si pregonas la eficiencia del gobierno que no les haya sido posible controlar “el paralelo”? Ese “paralelo” te tiene loco, pero ¿de quién es la culpa? ¿Quién necesita la mayor cantidad de divisas? ¡Pues ustedes, chico! Para poder importar todo lo que no se produce en el país, por la ineficiencia de las empresas estatizadas.
Dejaste al país sin comida, sin divisas para producir y con mucha corrupción en la asignación de las poquitas que se dan. ¿Dónde están los presos que abusaron del favor del estado con este cambio preferencial?, ¿y los funcionarios que lo permitieron?, ¿no les ha dado tiempo de ocuparse de eso con tanta campaña política, llevando a los funcionarios y empleados públicos a los mítines?
No te gusta el intervencionismo pero el país está lleno de empresas que se llevan los recursos venezolanos, negándoles a los propios el trabajo productivo. ¿Por qué no le dices eso a la mitad del país que votó por ti? Ojo, Nico, que no te he nombrado a los miles de cubanos instalados en cada poder e institución venezolana, representando los intereses de los Castro, porque sé que este tema te duele, que aparte del Comandante, tu ‘padre’ político, Fidel es tu mentor ideológico.
¿Qué vas a hacer cuando tu mitad vea que no resuelves nada? ¿Qué vas a hacer cuando “la no minoría” siga creciendo, sumándose a decepcionados, esos despreciados por ti, los llamados escuálidos, que son la mitad del país, “por ahora”, como diría el Comandante?
El país lo tienes dividido en dos mitades, ambas venezolanas, ninguna es minoría.

miércoles, 16 de enero de 2013

No Hay


Mucho se ha hablado de la ausencia del presidente Chávez, marcando para la República Bolivariana de Venezuela un antes y un después de una sentencia tan absurda como inconstitucional, por parte del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ).
Esta sentencia no solo decreta que el Comandante está sin estar, sino que a su vez plantea su mandato desde un país extranjero, sin siquiera estar seguros de la realidad de la enfermedad que aqueja al primer mandatario. Sabemos que está operado, que tiene cáncer, pero no existe un parte ‘oficial’ de qué tan grave es ni dónde lo padece, ni las expectativas de vida que pudieran dar los médicos que lo tratan. O sea, no se sabe nada…
A todas estas, llegó el día de la presentación de la Memoria y Cuenta por parte del ejecutivo, que según reza en la constitución venezolana la debe hacer el Presidente en ejercicio en persona, ante la Asamblea Nacional instalada en pleno.
Ahora bien, existe la Asamblea y, según el TSJ, el Comandante es el Presidente en ejercicio –OK, de acuerdo– pero manda desde Cuba –bueno… no tan de acuerdo– y además no tiene sustituto nombrado para ejercer sus funciones porque el mismo enfermo es quien debe decretar su propia falta –ajá, esa no la entendí- (pero así dice la sentencia en palabras más o menos).
Como llegó el día de la memoria y cuenta, opinan los magistrados de la Sala Constitucional del citado tribunal que no está pero si está, y que pudiera ser que el vicepresidente Maduro el ‘encargado’ de llevar a cabo el acto de rendición de cuentas ante los diputados (opinión, mas no incluida en la sentencia).
Pero el Vice no está ‘encargado’ de nada puesto que el presidente Chávez es el único presidente que hay y está en ejercicio, aunque no lo veamos, postrado y enfermo desde una cama en Cuba. El mismo Vice y hasta el Presidente de la Asamblea así lo declararon… No hay Presidente encargado, no hay otro sino Chávez… Aunque no esté, ni en Venezuela, ni disponible, ni capacitado para ejercer.
O sea, y para concluir, les pido el favor que si alguien entiende el enredo tenga la amabilidad de explicárselo al pueblo venezolano y al mundo:
Hay Presidente en Venezuela que está ejerciendo pero que nadie ve ni oye, que no está incapacitado, según el TSJ, para ejercer aunque está enfermo postrado en una cama. Que debió asumir personalmente la primera magistratura del país bajo juramento de cuerpo presente, pero no lo hizo, que debe presentar su memoria y cuenta, pero lo hacen sus encargados, que no están oficialmente encargados puesto que él está, sin estar.
Que hay estado de derecho, que hay presidente, que hay azúcar, papel higiénico, harina de maíz, etc., etc., etc… Que me digan dónde, porque en Venezuela eso no se ve.


Publicado en El  Heraldo, Barranquilla, Colombia

miércoles, 9 de enero de 2013

10 de enero


Imposible no seguir comentando lo que esta semana será el más difundido acontecimiento latinoamericano, sobre todo en lo que a política se trata.
Mañana, 10 de enero, vence el plazo constitucional y comunicacional en Venezuela, para conocer cuál es la verdad sobre el rumbo que tomará la política del país, entendiendo que de lo que ocurra se sabrá (según los escenarios más probables), sin ningún tipo de cortinas ni velos, lo que ya bastante he comentado: el gobierno chavista es ilegítimo y de carácter absolutamente dictatorial.
El 10 de enero, según la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, es el día cuando debe juramentarse el Presidente Electo, sin conceder ninguna otra fecha, ni ser ambigua en este sentido.
Los chavistas, aferrados al poder y sin, por supuesto, ningunas ganas de abandonarlo, se han volcado hacia la tesis del continuismo, tratando de versionar e interpretar a la ligera algo que sin la menor posibilidad de duda está descrito en la Constitución, fabricada bajo la tutela del propio Comandante-Presidente enfermo, cuando aún no sospechaba que él no era inmortal.
En su afán de poder han incluso obviado las mismas disposiciones de su Comandante en Jefe, pretendiendo mantener al Vicepresidente como jefe del Gobierno y esperar a ver, indefinidamente, qué pasa, con los ojos y esperanzas puestos en Cuba, a sabiendas de que el verdadero aglutinador de las simpatías del pueblo chavista es el carisma, sin que me quede la menor duda, del que hoy es el enfermo más comentado de la región.
El pueblo chavista votó por Chávez, no por Maduro ni por Diosdado. Aunque la Ley contempla que ante la ausencia absoluta del Presidente de la República, será el Presidente del Congreso, Diosdado Cabello en este caso, quien ocupe el cargo, y este debe convocar a elecciones en un plazo de 30 días. Es entonces cuando Maduro tendría oportunidad, como candidato, como el propio Jefe lo pidió, de postularse a la Presidencia.
Pero el 10 de enero se acaba el mandato, no solo del Presidente en ejercicio, sino de Maduro, vicepresidente nombrado, no electo, y de todo el tren ejecutivo, para lo cual la juramentación y posterior nombramiento de autoridades estaría a cargo de quien ejerza la Presidencia del nuevo periodo constitucional. Aquí no hay más interpretación.
Los venezolanos que votaron por Chávez deben estar alerta, le quieren imponer a otro distinto a su presidente electo, ese no es el ídolo que ustedes veneran.
Pero en el mundo al revés que vivimos en Venezuela solo queda esperar. A los líderes de la oposición, actuar. A los gobiernos que nos miran, estar atentos a cualquier nueva violación a la democracia.
¡Amanecerá y veremos!

Publicado en El  Heraldo, Barranquilla, Colombia

martes, 9 de octubre de 2012

No se ha perdido el camino


Al igual que la mitad de Venezuela, el resultado de los comicios del domingo 07 de octubre me entristecieron profundamente, no solo por el desencanto de haber perdido, sino por la frustración que causa no haber llegado a la mayoría con el mensaje de progreso que llevaba el candidato Henrique Capriles.
Gano la mentira, y no porque yo lo diga, sino porque los números así lo muestran. Una mentira avalada con dádivas a los más necesitados, que ven en estos pequeños regalos la solución de sus problemas, pero que a la larga son solo un trapo en los ojos que no les permiten ver más allá.
 Para ellos, sus problemas, que si son muy grandes, son solucionados temporalmente con una promesa y una bolsa de comida, que no durará mas de 3 días, pero tal vez es mas de lo que han tenido en mucho tiempo, tiempo en el cual el mismo presidente ha gobernado en sus vidas. ¡Lastima!
Vimos una campaña de Capriles repleta de buenas intenciones y otra por parte del candidato de gobierno repleta de dinero y abuso de poder. Y como lo dijo el líder opositor Ramón Guillermo Aveledo “este es un gobierno con superávit de recursos y déficit de escrúpulos” refiriéndose a las prácticas del aparato gubernamental venezolano.
Yo quisiera hacer aquí otra lectura que me alienta profundamente: El trabajo se hizo limpiamente por parte de quienes nos oponemos al presidente. Se pensó en el futuro y en el progreso de todos en una Venezuela unida, y eso dio frutos. La abstención se redujo a cifras históricas y esos que antes no votaban salieron a hacerlo por Henrique Capriles.
La brecha se acortó. Ahora el Comandante tendrá que gobernar por los próximos 6 años sabiendo y con números en mano que la mitad del país, que no es una tontería, le reclama sus abusos, le reclama la violencia, le reclama empleo.
 Barranquilla dio la cara y quienes escogimos esta calurosa ciudad ( en cariño)como nuestra casa, le dijo si al camino del progreso.
Nos sigue quedando trabajo por hacer. Ahora los venezolanos nos enfrentaremos a las elecciones de Gobernadores y Alcaldes. No debemos bajar la guardia. No debemos perder espacios.
 La democracia no es solo una expresión pintada de elecciones. La democracia es el día a día, la separación de poderes, la igualdad para todos, la cárcel para los corruptos, la libertad para el ciudadano.
 No se dejen engañar quienes ven a Venezuela desde afuera. Recuerden que en Cuba también hacen elecciones.
A mis compatriotas, sigamos luchando sin abandonar el camino. 

martes, 2 de octubre de 2012

El 7 de octubre



Ya termina la campaña electoral venezolana, solo esperamos la decisión de los millones de venezolanos que este domingo acudirán a las urnas.
Ya se acabó el tiempo de encuestas aunque los rumores aun no decaen y corren como el agua, inventando toda suerte de acciones para infundir miedo y evitar que la gente vaya a votar, cosa que favorece mas al candidato de gobierno que a Henrique Capriles, por lo que es fácil deducir de quien es el laboratorio maquiavélico que se ha dedicado a fabricar estas bolas.
Seguimos viendo a un candidato Comandante dedicado por entero a desprestigiar al oponente más fuerte que tiene en esta contienda. Más de dos tercios de sus discursos los usa para insultar al “flaco” como las voces populares han bautizado cariñosamente a Capriles. El otro tercio del discurso gubernamental ha tratado de excusar cada una de las promesas incumplidas, prometiendo lo ya prometido y ofreciendo lo ya ofrecido.
Por otra parte, la campaña de Capriles ha ido en ascenso paulatino y sin descanso. Con un record a cuestas de no haber perdido ninguna elección, el representante de la unidad opositora, no ha sucumbido a la tentación de responder con insultos a los tanto proferidos por su contrincante, ha demostrado que con tolerancia y argumentos se vence a la incomprensión y a la oscuridad. Campaña poco común y jamás esperada en tiempos de violencia, odios y rencores, ha apelado a la reconciliación como arma para reconstruir un país separado por las ambiciones de un hombre y su cuerda de acólitos ambiciosos de poder.
Para este domingo, hermanos venezolanos en Barranquilla, acudamos a votar todos con esperanza y seguridad que ese voto es su opinión y contará efectivamente para cambiar al país.
La patria no es lo que una persona decide, la patria es la opinión y el esfuerzo de todos y cada uno de sus ciudadanos.
 Nuestra patria Venezuela no puede seguir siendo un proyecto político y mucho menos ideológico.
 Una patria sana y próspera es aquella que tiene como principal objetivo el bienestar de todos sus ciudadanos sin distingos políticos.
 La patria no puede ser supeditada al mandato de quien solo quiere perpetuar una idea, por encima de sus necesidades. No permitamos que un presidente nos vuelva a decir que no importa que andemos desnudos o que tengamos hambre, como ya lo dijo hace unos años, o como ahora que se nos ha pedido que tampoco nos importe que no haya luz, ni agua, porque lo importante es el consolidar una “revolución” caduca y obsoleta de ideales arcaicos y vencidos.
 Este 07 de octubre Venezuela decide su futuro. Tengo fe que a partir del Lunes 08 amaneceremos  en el Camino del Progreso.

miércoles, 5 de septiembre de 2012

Dicen por ahí...


Si el río suena… piedras trae
Refrán popular

Ya hace bastante rato las acciones en campaña del candidato Henrique Capriles Radonsky, ha generado múltiples, mejor dicho, cientos de comentarios del eterno candidato el Comandante Presidente de Venezuela.
 Son tantas veces que lo nombra, no solo para insultar o denigrar de las estrategias de campaña, sino para descalificarlo como persona, que la gente ha comenzado a decir, que el que siempre se ha creído triunfador sin rival, está comenzando a sentir el temor clásico de una persona que ve la derrota en la puerta de su casa.
Si logramos ver ( porque son muy pocos que soportan tanta tortura), una de las legendarias y maratónicas intervenciones televisivas del Candidato Comandante Presidente, podemos fácilmente percatarnos de la falta de estrategias, ni siquiera promesas  tiene, para enfrentar un supuesto futuro nuevo período constitucional, donde el tema de la violencia, vivienda, abastecimiento, hospitales y educación, solo se han visto rosados por sus comentarios, admitiendo fallas en los “programas” implementados  en el pasado, sin decir cómo ni cuando podrá corregirlos, si es que esa es su intención.
El Candidato Capriles, no solo se ha dedicado a visitar cada pueblo, caserío y ciudad venezolana. Con su conjunto de asesores han redactado planes y proyectos para el país que desea salir del atraso y llevarlo por la senda de la inclusión sin distinción de colores políticos.
Ahora el Comandante presidente, el mismo que decía que era imposible que la tragedia de Amuay haya sido causada por un escape de gas, ve en los proyectos de su rival un “paquete neoliberal” que supuestamente va en contra del pueblo y a favor del “imperio mesmo” ese al cual él le vende mas petróleo que a nadie,  porque con lo que de ahí saca le regala a Cuba y negocia precios infames con China, solo por nombrar  dos de los beneficiarios.
Pero lo que si se oye como creciente ola, es el avance en la popularidad de Candidato opositor, disminuyendo grandemente la intención de voto por el eterno candidato oficialista.
Se comenta que El Comandante candidato, no hace sino regañar a sus asesores, que ya no quiere sino que le garanticen que no habrá sorpresas en su contra, que no puede seguirle pasando lo que en sus últimas concentraciones donde los obreros que creía de su lado lo bañaron de quejas, las zonas que creía suyas están vacías de seguidores de su anciano proyecto, sus declaraciones públicas se ven contrariadas por la realidad que le golpea a la cara.
 Y dicen por ahí, que él, que va perdiendo, está bravo, muy bravo…

 
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