miércoles, 15 de febrero de 2012

Se renuevan las esperanzas

Con una nueva esperanza amaneció Venezuela este pasado lunes 13 de febrero.
Una demostración de civismo exaltado y de lo que se debe hacer cuando hay compromiso real con el bien común, fue lo que vivimos los venezolanos en la jornada que recién termina paradójicamente habiéndole paso a una nueva era de real y sincera democracia.
 Venciendo el miedo y las estadísticas, millones de venezolanos acudieron a las urnas en estas muy comentadas elecciones primarias, que la alternativa democrática del país puso a la orden de todos sin distinción, logrando legitimar la candidatura única del próximo oponente de Hugo Chávez, quien en la mejor demostración de dedocracia del siglo XXI, sigue siendo el candidato eterno de su partido.
Elegimos a Henrique Capriles Radonski, como el aglutinador de las ideas de cada uno de los candidatos en esta contienda, a lo que él mismo se comprometió en un discurso histórico captado por una imagen mas histórica aún (si se puede decir así) cuando los  cinco precandidatos y quienes incluso declinaron en sus aspiración, posaron juntos en abrazo solidario frente a miles de personas congregadas en una calle de Caracas y antes millones de espectadores que por televisión , internet y cuanto medio electrónico pudiera haber, tuvieron la dicha de verlo.
Ahora queda un camino muy difícil.
El eterno Presidente, con sus casi ilimitados recursos no es un contendor fácil.
Intervenido en CNE con sus mas fieles colaboradores, con los recursos del país habilitados para él, con mucha opinión internacional comprada, con una población que hay que reconocer sigue fiel a su discurso, lo que debe  recorrer la oposición unida no es cómodo. Claro que nunca lo ha sido y se han cometido errores garrafales en el pasado que arrastran hasta hoy en día graves consecuencias.
Pero pareciera que el futuro promete.
Entre muchas cosas que creo desde antes y con mas urgencia ahora, el nuevo candidato y sus colaboradores deben emprender como campaña, exigir una verdadera depuración del Consejo Nacional Electoral para eliminar las dudas sobre la verdad o no de los millones de inscritos fantasmas, que muchos expertos en eso de los números y estadísticas no se cansan de mencionar, nombrar y hasta publicar las cifras de sus cuentas.
Vencer el miedo de empleados púbicos y todo aquel ciudadano que esta pendiente de algún beneficio prometido por el gobierno, o el desempleado que no quiere caer de nuevo en una nefasta lista  como aquella de Tascón, que bloqueó he hizo tanto daño a miles y millones de venezolanos.
Convocar a la conciencia de los que no votaron y los que aun no se deciden si votar vale la pena (eso lo he oído de muchos y aun no lo creo). Convencer a tantos que ya basta de casi 14 años de tiranía, del desgobierno de uno solo, de expropiaciones, de irrespeto, de promesas sin cumplir, de dobles discursos.
Eso si, el nuevo presidente tendrá que demostrar desde el verdadero primer día de gobierno y en cada uno de los días de su período constitucional que es capaz de hacer surgir el cambio y que puede poner al país en el camino de la prosperidad, la igualdad y el progreso.
De lo contrario el pueblo  vuelve a cobrar.

miércoles, 1 de febrero de 2012

Violencia: Problema mundial

La violencia definitivamente si es un problema a nivel mundial.
Hay países que aunque casi podrían presumir de poseer índices de casi cero, siempre salta un loco, bomba en mano a explotar una estación de tren, edificio, puente u otra edificación, que en su fantasía represente aquello que le perturba o sea la imagen de la protesta que para los desquiciados no tiene otra forma  que la de un acto de este tipo.
 Cuando hablamos de estos países y de estos hechos aislados se produce una reacción tan grande en los medios que para quienes viven en constante zozobra resulta desproporcionado y absurdo. Así sucede con otros delitos a veces no violentos pero que traspasan los límites no tan perfectamente definidos de los que se puede o no hacer en internet por poner solo un ejemplo.
Quisiera saber, ¿alguien puede hacerlo por mi?, comparar el centimetraje y minutos al aire que se ha llevado por ejemplo la captura del creador de Upload o el de Wikiliks con el que le han podido prodigar a la foto recientemente aparecida en medios venezolanos, de niños portando armas ya militantes del “Colectivo La Piedrita”, grupo irregular que mediante la violencia pretende apoyar la gestión de l presidente Chávez.
Cuánto centimetraje puede llevarse en la prensa internacional por ejemplo la liberación de los secuestrados por la guerrilla colombiana (apartando a la muy mediática Ingrid Betancourt) o del pelotero grande liga venezolano recientemente secuestrado y liberado en pleno Play Off venezolano, o mas recientemente el secuestro “express” (denominación que no me gusta porque secuestro es secuestro) del Embajador de la Republica Argentina en Venezuela.
¿Cuánto tiempo le dedica la prensa internacional e incluso la nacional a los cientos de asesinatos, robos, atracos, secuestros de gente común? ¿Cuánto despliegue no solo mediático sino policial se hace cuando al hijo del vecino lo ingresan con 4 tiros en el estómago por robarle un par de zapatos o el celular en una calle caraqueña?
 Que caraqueño, maracayero, valenciano, maracucho, etc., puede ahorita decir que camina por las calles de su ciudad sin ver para atrás y para los lados, que no esconde en celular o que no lo saca en el autobús o carro por puesto por miedo a que lo roben… Ah! si ya se, todo aquel venezolano que goza de un cargo público con escoltas armadas y carros blindas, eso si, ellos no viajan en trasporte publico hacinados, amontonados, bajo la lluvia o el sol, tarde en la noche si es que consiguen trasporte (porque la inseguridad también afecta a los choferes de estas unidades), pero eso ya es otra cosa.

miércoles, 25 de enero de 2012

Muchas Noticias

Nunca me es fácil empezar a escribir estas líneas semanales, porque son muchísimos los temas que cada semana llaman mi atención (aparte de la ya muy comentada torpeza en el uso del teclado)
Hoy nada mas -repasando los noticieros venezolanos- había en la palestra mas de cinco protestas en diferentes ciudades del país, desde damnificados desalojados de sus viviendas asignadas a quienes le han quitado la custodia de sus hijos precisamente por no tener vivienda ( yo esto no me es posible digerirlo), estudiantes de una universidad que reclamaban por la inseguridad de su recinto académico, invasiones en otras regiones donde vecinos con titularidad sobre las tierras  e invasores reclamaban su derecho a vivir en paz y con dignidad (vaya usted a saber quien se quedará con los terrenos) y trabajadores que exigían el pago e sus derechos.
Lo que mas me llamó la atención es que en mas de la mitad de estas protestas el llamado de mucha gente que se decía admiradores del Comandante Presidente, vestidos con camisetas del PSUV, jurándole lealtad, aseguraban que HCH no sabía de sus problemas, rogando que los escuchara porque estaban seguros que al oír sus denuncias serían inmediatamente solucionadas.
Y yo me pregunto, cómo un ser que se cree omnipotente y omnipresente no está enterado de esas carencias, de esas desigualdades, de esos abusos?
Las noticias de las primarias nacionales y regionales también están en la palestra, con los pre candidatos mostrando en debate público sus planes y afirmando el compromiso de unidad y respaldo al quien quede vencedor en la primera etapa de la contienda electoral.
Volvemos también al debate de si el Presidente Chávez está o no enfermo. La prensa internacional asegura que sí, los cercanos al gobierno que está curado por completo, los opinólogos sin oficio le ven y no le ven rasgos de enfermo, mientras que el sigue firmando acuerdos para seguir importando productos desde sus países amigos, siempre atentando en contra de la industria nacional ( o lo que queda de ella), a punta de petrodólares que maneja como si fueran de su propiedad y sin rendir cuentas, como se puedo ver en la nunca tan larga disertación en sustitución de una “Memoria y Cuenta” que nunca presentó ante la Asamblea Nacional.
En este año electoral lo que si vamos a ver es un chorro de dinero en la calle para crear la sensación de crecimiento económico que tanto confunde al llegar a la mesa de votación. Vamos a seguir oyendo a Hugo Chávez prometer que va a solucionar el problema de vivienda, de alimentación, de inseguridad a un país que ya tiene 13 años oyéndole lo mismo.
Por eso el trabajo del candidato opositor y de toda persona que piense que ya basta de absurdos y comunismos disfrazado, va a ser arduo y complejo pero confío que muy productivo, con la fe puesta en Venezuela

martes, 24 de enero de 2012

Descanso y Reflexión

En estos días de descanso, me ha tocado reflexionar acerca de las cosas que he escrito, no solo porque siempre hay que revisarse, como persona y profesional en nuestras habilidades y destrezas, sino porque, aparte de bastantes fieles seguidores que me siguen escribiendo y comentándome algunas letras pasadas a propósito de hechos recientes y otros que me han expresado su añoranza por estas líneas, en un encuentro inesperado con una amiga me pidió, entre otras expresiones muy costeñas, que cambiara de tema, porque hablar de Chávez y sus políticas ya era cansón.
Por unos días me quedé sin poderle responder, porque en lo personal, en mi muy personal sentir, cada cosa que sucede a mi país es de interés mundial.
Luego en esta reflexión entendí, pero sin comprender, que para cualquier que no sufra o haya sufrido en carne propia los sucesos o acontecimientos, no es capaz de entender el por qué quien escribe semanalmente estas notas debe, quiera -y lo va a hacer- denunciar sistemáticamente las atrocidades, la violencia galopante, las intervenciones de mas de 9 horas sin decir nada ni darle respuesta a un país que cada vez mas se acerca al comunismo retrasado, que regala el dinero de todos los venezolanos, solo por comprar conciencias y tener la influencia necesaria para atornillar con fuerza cada pata de la silla presidencial que ahora disfruta.
Simplemente es como pedirle a un colombiano que deje de preocuparse por la FARC, o por el Narcotráfico, o en otra época pedirle a un peruano que no hablara de Fujimori o Sendero Luminoso, o mas recientemente que los egipcios no comentaran de Hosni Mubarak o que los libios ignoraran a Gadafi. No señor, nada de eso voy a  hacer, mi conciencia no me lo permite y seguiré denunciando y escribiendo acerca de las cosas que me preocupan y de aquellas que me alientan del país que me vio nacer.
Por eso hoy vuelvo a criticar el discurso vacío de información que por 9 horas y 20 minutos dio el presidente de Venezuela con motivo de la presentación de su memoria y cuenta, donde solo contó anécdotas que su memoria le trajo o mete cuentos fantásticos -que como decía la pre candidata María Corina Machado- de un país que no existe.
Y yo aparte quiero reiterarle Sr Comandante Presidente, que aunque usted desestimó la idea de debatir con la diputada por considerar que no está a su altura y la instó a ganar primero las primarias para poder pensar y pedir semejante encuentro, entienda que cada venezolano tiene el derecho de cuestionarlo, de pararse frente a usted y rebatirle lo que crea y sienta, porque usted señor presidente es solo un individuo de paso por ese cargo, entiéndalo bien, es solo un cargo temporal, que con nuestras mejores esperanzas y esfuerzos culminará en Octubre de este año.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Mas Violencia

Cada vez con más tristeza y rabia debo escribir mi líneas semanales, pero jamás porque no me guste el contacto con los lectores de los cuales ya tengo varios asiduos, con lo que incluso puedo jactarme de haber hecho un buena amistad. La razón son los graves acontecimientos con que esta humilde aspirante a escritora debe enfrentarse a la también grave dificultad, aun no superada, de teclear cada semana, a dos dedos cada párrafo que ustedes leen.
En principio armé mis líneas mentales en torno a la despenalización de las invasiones sentenciada por el Tribunal Supremo de Justicia venezolano, por lo no quiero ni imaginar las terribles repercusiones que esto pueda tener. Porque ahora si a cualquiera le provoca, puede hacerse de cualquier terreno, lote, pedazo de tierra, bienhechuría, apartamento, casa, fincan y largo, etc. sin que ello represente delito.
Pero ante la gravedad de este anuncio, otra vez, vuelven a golpearme incidentes que han afectado a los míos, muy de cerca, tan cerca que la indignación y la tristeza nos asaltaron, como esos cuatro hombres que entraron hace un par de días, una mañana, armados hasta los dientes, portando granadas y amenazando a todos, infantes, adultos y ancianos a casa de mis tíos en Maracay.
Este grupo armado, no contento con haber sometido a toda la familia, maltrataron a la señora que desde hace 40 años acompaña a mi tía encargándose de preparar los mas deliciosos manjares, para deleite de todos quienes acostumbrábamos a visitarlos con frecuencia. Una delicia al paladar cada platillo que esta viejita, muy malhumorada ya en sus años ancianos, seguía preparando, sin querer descansar de la labor que le había dado fama, cariño y techo por tanto tiempo.
Y fue así producto de los maltratos y el susto enorme que estos degenerados le produjeron, que apartando las pérdidas materiales, perdimos también sus recetas, sus manos diestras y sus regaños en la cocina.
Se fue Justa, producto de la violencia, la anarquía y la criminalidad, en su casa de siempre, donde encontró cariño y trabajo.
Así se están yendo muchos venezolanos, muchas madres lloran a sus hijos, muchos hijos a sus padres, muchos a sus amigos y la mayoría lloramos a Venezuela

martes, 6 de diciembre de 2011

En esta época "De Sembrina"

 En mi reciente vista a Caracas y ante varios días de ausencia, algunos de mis queridos compatriotas me recibieron con la frase: sabias que ahora estamos en época “de sembrina”? no sabemos si son las fiestas por el nacimiento del niño Dios o si es que ahora todos vamos a sembrar.
Esta frase apreció recientemente en el noticiero del canal del estado Venezolana e Televisión, durante un trabajo hecho por uno de sus “periodistas”…
Aunque de verdad no me causa mayor sorpresa si hace apenas un par de años, en la inauguración de un nuevo recinto de estudios superiores una enorme pancarta de varios metros de alto rezaba “Bienvenidos a la Univercidad Bolivariana de Venezuela”, así mismo con c
Si la propia Universidad, instruye a la mala ortografía, no debemos esperar menos de los nuevos egresados de dichos centros de enseñanza, por lo que no me sorprende pero absolutamente nada, que si Mario Silva (personaje que se dedica al insulto, desde un programa de la misma televisora del Estado VTV) le haya dicho “Hijo de Puta” al presidente de el Diario el Nacional  Miguel H Otero, una jueza del tribunal supremo haya declarado no fue con carácter insultante, ni injuriante ni mucho menos es un frase ofensiva.
Por lo que ya preparados en la Univercidad con “c” y mas ahora en época de sembrina, todo lo que la Real Academia de la lengua española  ha escrito y deliberado, acerca de la acepciones de la palabras y la ortografía de las mismas se va a ver transgredido por una nueva gramática revolucionaria, con significados acomodaticios a si se es o no “rojo rojito”
O sea, que a partir de este momento, si te llegan a decir “hijo de puta “en Venezuela y la frase proviene de afectos al gobierno, el delito va a ser ofenderse
Así de patas pa’rriba andan las cosas, que incluso han nombrado héroe de la patria al estudiante Kevin Ávila, después de haber sido expulsado por un año (decisión del Consejo Universitario, de la UCV, que es constitucionalmente autónomo), por haber insultado publica y reiteradamente a la autoridades universitarias (pero ahora ya no sabemos cuáles son los insultos que admite el TSJ) , así como haber cometido distintos actos delictivos. No conformes con el nombramiento el Tribunal Supremo, violando la autonomía Universitaria ha ordenado restituirlo a la universidad (esta si con s)
Entonces ahora tenemos: Un presidente que demostró que no sabe la tabla de multiplicar (en Aló Presidente y en Cadena Nacional), nuevas instituciones de estudios superiores sin ortografía, maleantes de son héroes de la patria, preso convictos que recibirán salarios superiores a un maestro, injurias que ya no lo son y una época nueva en el calendario.
Por eso mis queridos lectores hoy que escribo mi primera columna “de sembrina” quiero desearles mucha salud, prosperidad, claridad y tino para elegir a nuestra autoridades, suerte para que estas no desvíen sus caminos, así como que jamás se vuelvan a desviar los caminos de nuestras naciones.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Entre aguaceros...

Entre aguaceros y mi perrito hermoso  (que trata de llamarme la atención y no me deja escribir) hoy la tarea me vuelve a parecer especialmente difícil.
En principio creo que la lluvia me pone nostálgica, sentimientos que no son buenos para arrancar por lo menos esta columna de hoy.
Seguramente, en otro tipo de ejercicios literarios sería de mucha utilidad, pero para estás crónicas semanales, una mente más clara y despejada podría ser mejor herramienta.
Dante – que así se llama el labrador negro azabache, que nos alegra los días desde hace algunos meses- con su dinámica actividad me recuerda que puedo conseguir inspiración en la lluvia, así como él, mojado, emparamado, llega del patio saltando contento.
Yo mientras lo observo y veo además en la televisión más noticias sobre la lluvia. Dante trata de distraerme, pero las nuevas o mismas alarmante informaciones me concentran en los sucesos, que día tras día, aguacero tras aguacero, traen como consecuencia más damnificados, más pérdidas.
Y así mi mente divaga, hacia otras informaciones, otras no tan nuevas cifras de crímenes cometidos allá en mi querida Caracas, donde la lluvia también tiene a la gente en ascuas. Donde cada día de lluvia es un terror en sus cerros poblados de un número cada vez mayor de personas en la más absoluta pobreza, donde apenas tienen ese techo, construido con precarios materiales en un aun más precario e inestable suelo.
Esta gente, mis compatriotas, no son nuevos vecinos de estas movedizas tierras, muchos ya han pasado por varias pérdidas de casas, cosas y sobre todo familia, amigos, producto de las lluvias, de la desidia y de las promesas jamás cumplidas.
Hoy muchos de ellos tienen años viviendo en refugios. Si años, no días, no una temporada. Años de esos que cuentan varias docenas de meses.
Y mientras sigo oyendo la lluvia e imaginando los arroyos que atacan las calles de la hermosa Barranquilla, Dante juega con las ya interminables gotas feliz y los niños de Caracas, si hoy está lloviendo, temen escondidos o aferrados a las faldas de su mamá, que cuando la lluvia pase, no tengan un techo, que aunque con muchas goteras, era al menos algo sobre sus cabezas algo donde guarecerse, pensando que van a hacer para cuando venga  el próximo torrencial... Porque de las promesas, solamente les queda la esperanza

martes, 22 de noviembre de 2011

Leyes para leyes

Ciertamente uno se pone cansón cuando semana tras semana, habla casi de los mismos temas.  Los absurdos de la economía venezolana, la inseguridad, la inflación y demás problemas que vienen afectando la vida del venezolano.
Pareciera que no hay mas asuntos, pero la verdad es que cuando estos flagelos se agitan sobre cada cabeza de mis compatriotas, de mi familia, pido excusas, pero serán los temas a tratar, hasta que en algún momento en el recorrido de este camino torcido podamos recobrar el rumbo hacia el progreso y  el crecimiento.
Y es que cada día pareciera que el declive incluso es de ley, escritas y refrendadas por un grupúsculo, que bajo la excusa de implementar un régimen comunista (disfrazado bajo el lema de Socialismo del Siglo XXI) pretenden convertir lo que era un país - que reconozco con muchos errores en su conducción política- en una hacienda de propiedad exclusiva de su líder.
Por eso hoy cuando escribo esto quisiera citar a unos de esos geniales anónimos de Twitter cuando y a propósito de la nueva Ley de Costos y Precios Justos y la ya muy comentada Ley de Arrendamiento Inmobiliario  comentaba: “No me pidan tolerancia para quien se inventa leyes para poder desconocer las leyes que me protegen” Francisco @protologo.
Y es así que en Venezuela se crean leyes para neutralizar leyes, se inventan regulaciones para neutralizar incluso a la Constitución.
 Y no solo pasa en el ámbito político general. Pasa incluso en el ámbito penal donde cada denuncia por parte de cualquier persona líder o no, medio de comunicación, periodista o persona natural, hacía cualquiera que esté vinculado al régimen, es indefectiblemente contestada con una denuncia similar pero hecha hacia el denunciante opositor.
En esta constante mi país sigue en retroceso, con una inflación y escases que pretenden subsanar con controles absurdos. Con tribunales de justicia a arrodillados ante el régimen y su figura idolatrada, con funcionarios a los que cada día se les denuncia por distintos actos de corrupción.
Y ahora con un presidente que a pesar de su enfermedad anuncia que se quedará gobernando hasta el 2031.
Esperemos que ciertamente no crea que es inmortal y siga prometiendo perpetuarse asi sea como ánima en pena, como cabeza del gobierno

lunes, 14 de noviembre de 2011

Reunidos en el Exilio

Encontrarse con unos compatriotas en el exilio, voluntario o no, resulta siempre una experiencia contradictoria.
Por una parte la alegría de compartir con gente de tus mismas costumbres, tu mismo acento, casi las mismas expresiones para nombrar las mas usuales e inusuales cosas, como ciertas experiencias similares de cómo y por qué abandonaste tu país en busca de – y aquí empiezan a variar las historias- mejores oportunidades, seguridad para ti y tu familia, huyendo de un régimen que te persigue y largos etcéteras, porque cada quien le pone nombre a su necesidad.
 Les cuento esto porque asistí en calidad de mirona (no de espectadora, ni de público, porque para esto hay que tener algún conocimiento) a un torneo de Golf en un club en las afueras de Bogotá.
La invitación la hacía un grupo llamado Corporación Venecos, a la que pertenecen varios amigos por supuesto venezolanos, radicados en Bogotá.
El encuentro resultó agradable, lleno de compañerismo, remembranzas, reencuentros, degustación de típicos platos de la gastronomía venezolana, empezando por el tan añorado casabe, aderezados por esos sentimientos que ocurren cuando un grupo de personas, con historias bastante comunes se reúnen en un mismo sitio
Pero creo que en el fondo lo mas significativo de todos las emociones fue la sensación de un país que por primera vez en la historia debe experimentar lo que es la emigración, hacerse de un nuevo país como suyo, acostumbrarse a sus costumbres, integrarse a su cultura por mas parecida que esta sea a la nuestra. Estudiar su historia por mas común que esta nos sea. Aprender su idioma, aunque sea el castellano común de nuestra América Latina, porque no hay mas diferencias que en el propio lenguaje coloquial de nuestros pueblos (aunque hablemos el mismo idioma a veces no nos entendemos)
Es ahí cuando empezamos a extrañar, y no porque no nos hayan recibido con las manos abiertas y como muchos de mis nuevos amigos venecos me comentan, con las ansias de la experiencia vivida, para aprovecharla e incorporarla y hacerla un elemento mas de este desarrollo que está viviendo nuestra casa de acogida, sino por la tristeza de lo que fuimos en un país de pujanza, de avance, que se dejo vencer y cegar por unas promesas escritas en un bloque de hielo, vociferadas como máximas que se llevó el viento en manos de un manipulador de emociones, que persigue convertir a una Venezuela grande en un país empequeñecido y cabizbajo.
Pero tenga la  seguridad, usted e ahora dirige el gobierno y los destinos de mi país,  que desde dentro o fuera del territorio nacional, cada venezolano pensante y consciente no va a seguir permitiendo que eso ocurra, porque lucharemos con las armas de la justicia y la ley para recuperar el país grande y de todos que siempre fuimos

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Los Pantalones de Roland



Hace unas semanas  mi muy admirado periodista venezolano Roland Carreño me hizo la distinción de preparar un reportaje en la publicación que dirige en Venezuela, a propósito de cumplirse este mes el XXX aniversario de mi coronación como Miss Mundo.
Para poder llevar a cabo esta empresa acudimos a la exquisita diseñadora barranquillera Claudia Sabogal, quién tuvo el tino de encomendar la fotos que lo acompañan a Emilio Yidi y yo no dudé e pedir auxilio -a quien me ha recibido como una mas de la casa- el gran estilista también barranquillero Ricardo Londoño y su profesional equipo en Capello.
Con esta terna de artistas nada podía salía mal. El resultado fue un trabajo de tan alta calidad que recibió los mejores elogios de todo el equipo de reporteros, diseñadores, redactores y demás equipo de la famosa revista venezolana y por supuesto de su director, quien agradecido llamó personalmente a Claudia para felicitarla por sus vestidos y agradecerle toda la ayuda.
En reciprocidad, mi querida amiga, aprovechando un viaje mío a Venezuela y para demostrar su versatilidad, diseña y fabrica especialmente para Roland dos pantalones de exquisito casimir y que yo con gusto me encargué de ser la mensajera.
A mi llegada Caracas, me comuniqué con el destinatario del obsequio quien y por sus múltiples compromisos, me prometió enviarme un motorizado hasta donde yo me encontraba (muy ocupada también).
Pasados unos días y en vista de que no pudimos coordinar la entrega acudo a mi siempre fiel amiga y asistente en mi país y le pido hacerse cargo, siendo que ya yo debía partir de regreso a Barranquilla.
Ella fiel a su compromiso y con bolsa en mano un par de días luego de mi partida se dispone a cumplir con la comisión y parte de su casa para hacer varias diligencias pendientes además de entregar la encomienda.
Montada en el “por puesto” ( o buseta) Lourdes ( así se llama mi asistente) ya ha logrado sortear la mitad de la distancia que la separa primero del banco (que según su agenda era lo mas urgente para resolver) a través del fuerte tráfico caraqueño, cuando en una de las consecuentes paradas se montan en el vehículo de transporte dos individuos, que con pistola en mano, cara muy descubierta y sin mayores escándalos como si todos, malandros y pasajeros, estuvieran acostumbrados, exigen  la entrega de todo lo que de valor pudieran portar, no encontrando mejor recolector que la bolsa de los pantalones de Roland.
Y así, con pantalones de exquisito casimir italiano, celulares, dinero en efectivo y algunos relojes, se bajaron felices los asaltantes en la siguiente parada y el vehículo siguió su marcha, lleno de impávidas y resignadas caras, con algunos murmullos de protesta pero inútiles ante el consumado hecho.
 Esto amigos es el pan nuestro de cada día en la calle, en vehículos públicos o en el carro propio.
La inseguridad no solo roba pantalones, relojes o dinero, se ha robado la tranquilidad y la confianza de un pueblo noble que no se merece este destino.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Preparando viaje


Tratando de comenzar este escrito que hoy comparto con ustedes, mi mente se regresa a apenas un par de semanas atrás, no solo por el ya comentado episodio del amortiguador, sino por una conversación que antes de partir a Caracas tuve con mi querida cuñada, quien me recibiría en su casa, donde también está viviendo mi hijo mayor.
Por esos días y en preparación para el viaje recibo una llamada, un martes ó miércoles, desde Venezuela. Era ella quien para mi sorpresa me llamaba (generalmente lo hacemos los fines de semana).
La conversación fue algo así:
Ella: Hola cuña, cómo estás, como esta mi hermano y mis sobrinos…
Yo: todos bien, echando pa’lante
Ella: Que bueno. Oye, dame tu itinerario otra vez para saber cuando llegas, es el sábado o Domingo
Yo: El domingo, pero mejor te lo vuelo a enviar por correo
Ella: por cierto trae café… yo se que tú no puedes funcionar sin tu café...
Yo: Chévere llevo cafecito colombiano para momentos especiales
Ella: y para el diario, jajajaja, es que aquí no hay
Yo: NO TIENES CAFÉ (en mayúsculas porque creo que levanté un poco la voz)
Ella: Ni café, ni aceite, está difícil el queso y a veces se desaparece la carne
Yo: de todo eso te llevo café, lo demás o se bota en la maleta o no lo podré pasar… jajajaja (me río no queda de otra)
Ella: Tu hijo que por cierto no olvides traer tu laptop, que la de él sigue dañada y en el servicio técnico no pueden hacer nada, no hay partes electrónicas, prácticamente le dijeron que cambiara la máquina
Yo: pero bueno y que es lo que se puede reparar en Carcas ahora? Ni el carro ni el computador?
Ella: Ni la nevera, el motor y qué está malo y tenemos semanas esperando a que lo traiga el técnico.
Yo: a buena broma.. y cómo están haciendo, todo en la neverita ejecutiva?..
Ella: si, todo ahí, bueno para lo que se puede comprar en la pequeñita cabe..jajajajaj…( risa sarcástica por supuesto)
Yo: Bueno haremos periplo de compras en lo que llegue..a ver si tengo suerte, aunque me va a faltar es tiempo ahora para el recorrido.
Ella: Cuña tranquila, aquí nos arreglamos
Yo: claro, nos vemos pronto
Ella: te esperamos..
Y esa frase “aquí nos arreglamos” fue una de las que se me quedó grabada. Será que en la conciencia de muchos está impresa para poder resistir?
Porque efectivamente al llegar aparate de buscar el amortiguador, llevé la computadora e hice el recorrido por varios supermercados (llevé café desde Barranquilla a Caracas eso sí) y aparte de encontrar algunas marcas raras de aceite, que me dicen apenas aparece se acaba, me quedé boquiabierta con los precios, una inflación tan alta que se puede sentir en los pocos meses que tenía sin visitar mi país e ir de compras.
Por eso para los que a veces me escriben diciendo que el hecho de que no viva en Venezuela me hace ajena a las realidades de mi país, les recuerdo que ajeno es el que se tapa ojos y oídos y no quiere ver ni oír lo que realmente está destruyendo su patria

miércoles, 26 de octubre de 2011

El Amortiguador


Apenas arribé a Caracas, la noticia que recibo es que unos grandes amigos fueron víctimas de un intento de secuestro, de cual salieron sanos, no sin que su carro sufriera serios daños, pero gracias a Dios, nada que lamentar.
Comentándole el incidente a mi hijo, que me fue a recibir al aeropuerto de Maiquetía, él me dice ya montándonos en el carro  “Mami no te asustes”  (por supuesto que ante semejante solicitud, lo menos que uno hace es NO asustarse, mas aun cuando él ya ha sufrido los embates de la delincuencia) “pero es que el carro tiene un ruido, no es nada muy grave es un amortiguador”. Enseguida salta a la luz mi instinto de madre regañona y le por supuesto empiezo por afirmar que él se ha descuidado con el mantenimiento del vehículo, que es mucho esfuerzo el de su papá y el mío para que tenga como moverse en una ciudad tan poco amigable con los peatones y bla bla bla… a lo que, y con su más calmada forma, me responde “ya verás cómo están las calles”
 La comprobación no se hizo esperar. Una retahíla de huecos, malos remiendos en la calzada, escombros de las lluvias y demás obstáculos en la vía, intentan callarme, pero sigue mamá regañona y le digo que ok, que las  calles están malas, pero que un simple amortiguador se puede cambiar sin perder mucho tiempo.
Mi hijo que es de una paciencia infinita conmigo, me replica: “claro mami, eso no se lleva mucho tiempo, mientras se pueda conseguir el repuesto”…
Por supuesto y pretendiendo saber más que él, le vuelvo a objetar, que ese repuesto no es muy específico, que deben tenerlo en muchos lados, que es que él no ha hecho el esfuerzo.
Mi muchacho con la lista de talleres a los que ha llamado en la mano, ahora y sin pronunciar palabra me la muestra: yo incrédula le digo que lo ayudaré a buscar al día siguiente, que llamaremos o iremos a  lugares conocidos y no porque un amortiguador debe haber para el carro…
Al día siguiente y ante el reto impuesto de conseguir el repuesto necesario y luego de un severo interrogatorio acerca de la posible inseguridad que representa recorrer las calles en esas condiciones y con la cantaleta (siempre de mi parte por supuesto) de que seguro él no ha tenido cuidado, que no se explica semejante desajuste, vamos recorriendo Caracas de este a oeste. No me quedó más que volver a callarme la boca, seguir llamando por el celular localizando el repuesto, porque cada calle transitada de barrios, avenidas y urbanizaciones, tiene un culpable para el estado del amortiguador del carro: un hueco descomunal, la calzada desgastada, el trabajo empezado y no terminado, etc.
 Pero ahora me digo yo y tratando de excusar o mejor obviar la desidia inexcusable en el mantenimiento de las calles de la capital venezolana ¿por qué no podemos conseguir un amortiguador en Venezuela? Porque con unas calles así, lo mínimo es surtir de repuestos, adjudicando los tan famosos dólares Cadivi a los importadores o fabricantes de estos para los miles de carros que como el de mi hijo necesitarán de dichas partes, ya que si no hay remedio para la vialidad por lo menos que lo haya para el parque automotor.
Por supuesto que lo mejor sería para ambos, pero mientras tanto…. seguimos buscando el bendito amortiguador

domingo, 23 de octubre de 2011

Hoy No tengo ganas

Hoy camino con pasos inseguros, no se a donde voy, veo vagamente un camino trazado en la vida, en el suelo, en el cielo azul, que la mayoría de veces está nublado y gris, ¿soy yo o el cielo que siempre está gris? Cosa rara en el Caribe, de cielos azules y brillantes. Amanece y sé que tengo que ir hacía allá, está marcado, está escrito en el gen que me empuja, pero me paro de a cama como autómata, alguien me lo grabó en la psiquis, estoy segura que mi abuela, entre cada cuento fantástico, entre cada anécdota hermosa de tiempos felices, de tragedias, de tristezas y recuperaciones, me lo talló tan fuerte que no lo puedo borrar. El camino es caminándolo, me decía, que más se puede hacer, ¿voltear el destino?, ¿voltear la vida?, no creo en destino ni en caminos marcados, pero ahí está, lo puedo ver, lo puedo oler, lo puedo sentir, es sinuoso, pero amplio, es empinado, va hacia arriba y no veo la cúspide.
Es difícil el camino, tiene piedras grandes, tiene gente en el medio que trata de detenerte, a veces quiero hacerles caso, me detengo, pero el camino llama, sigue, sube, rodea,  dice no te detengas sigue, parece que lo oyera susurrar.
¿Estamos destinados a llegar a alguna parte? O solo a caminar infinitamente por ese camino que infinito no debe ser, la muerte lo trunca, lo termina, lo acaba. Del mas allá no puedo hablar, no lo sé.  El que me ha llamado a recorrerlo no me dice nada.
Ya empieza a llover, llueve copiosamente, llueve duro con relámpagos y truenos que asustan, hace más calor, la lluvia no alivia el calor, lo hace húmedo, feo, pegajoso. Hay que cerrar las ventanas, se moja la casa. Mas calor, el agua se mete por todos lados y siento que se me mete en el alma, quiero llorar y no sé por qué, será el calor, será que el camino me llama y no puedo seguir, la lluvia no me deja. Llena las calles de agua, sería un suicidio caminar por las corrientes y remolinos que forma la lluvia corriendo caudalosa por las calles empinadas formando ríos de olas poderosas que se lleva carros, árboles, basura. No puedo salir a recorrer el camino que me llama.
Poco a poco va pasando la lluvia, el camino, las calles, el día se hace silencioso, ni siquiera el pasar de los carros deja eco, son solo sonidos sordos, roncos, oscuros lejanos, no hay voces de gente, no se oyen grillos de lluvia, ni esas las ranitas ¿o eran sapitos? de mi Caracas, de mi Ávila, pleno de sonidos.
Aquí no hay cerros, hay un rió grande, caudaloso, marrón, lo veo desde lo lejos, vigila tus movimientos, tienes que quererlo porque él se impone, sino te lleva te traga te maltrata. Han escrito libros sobre él, sobre ese río que me rodea, sobre sus viajeros famosos, todavía no lo entiendo, no me dice que busca este río que veo desde mi ventada.
Camino con pasos inseguros en una ciudad que no conozco, que no me conoce, que no nos parecemos. Está aquí me rodea, me marca las horas, me marca el camino. Por ahí no es, te estás equivocando, quisiera oírlo, de mi amigo el camino. Si, ahora somos amigos en la tristeza, es mi único compañero fiel, siempre está ahí al frente, marcando la ruta, hablándome al oído.

El Camino

Hoy camino con pasos inseguros, no se a donde voy, veo vagamente un camino trazado en la vida, en el suelo, en el cielo azul, que la mayoría de veces está nublado y gris, ¿soy yo o el cielo que siempre está gris? Cosa rara en el Caribe, de cielos azules y brillantes. Amanece y sé que tengo que ir hacía allá, está marcado, está escrito en el gen que me empuja, pero me paro de a cama como autómata, alguien me lo grabó en la psiquis, estoy segura que mi abuela, entre cada cuento fantástico, entre cada anécdota hermosa de tiempos felices, de tragedias, de tristezas y recuperaciones, me lo talló tan fuerte que no lo puedo borrar. El camino es caminándolo, me decía, que más se puede hacer, ¿voltear el destino?, ¿voltear la vida?, no creo en destino ni en caminos marcados, pero ahí está, lo puedo ver, lo puedo oler, lo puedo sentir, es sinuoso, pero amplio, es empinado, va hacia arriba y no veo la cúspide.
Es difícil el camino, tiene piedras grandes, tiene gente en el medio que trata de detenerte, a veces quiero hacerles caso, me detengo, pero el camino llama, sigue, sube, rodea,  dice no te detengas sigue, parece que lo oyera susurrar.
¿Estamos destinados a llegar a alguna parte? O solo a caminar infinitamente por ese camino que infinito no debe ser, la muerte lo trunca, lo termina, lo acaba. Del mas allá no puedo hablar, no lo sé.  El que me ha llamado a recorrerlo no me dice nada.
Ya empieza a llover, llueve copiosamente, llueve duro con relámpagos y truenos que asustan, hace más calor, la lluvia no alivia el calor, lo hace húmedo, feo, pegajoso. Hay que cerrar las ventanas, se moja la casa. Mas calor, el agua se mete por todos lados y siento que se me mete en el alma, quiero llorar y no sé por qué, será el calor, será que el camino me llama y no puedo seguir, la lluvia no me deja. Llena las calles de agua, sería un suicidio caminar por las corrientes y remolinos que forma la lluvia corriendo caudalosa por las calles empinadas formando ríos de olas poderosas que se lleva carros, árboles, basura. No puedo salir a recorrer el camino que me llama.
Poco a poco va pasando la lluvia, el camino, las calles, el día se hace silencioso, ni siquiera el pasar de los carros deja eco, son solo sonidos sordos, roncos, oscuros lejanos, no hay voces de gente, no se oyen grillos de lluvia, ni esas las ranitas ¿o eran sapitos? de mi Caracas, de mi Ávila, pleno de sonidos.
Aquí no hay cerros, hay un rió grande, caudaloso, marrón, lo veo desde lo lejos, vigila tus movimientos, tienes que quererlo porque él se impone, sino te lleva te traga te maltrata. Han escrito libros sobre él, sobre ese río que me rodea, sobre sus viajeros famosos, todavía no lo entiendo, no me dice que busca este río que veo desde mi ventada.
Camino con pasos inseguros en una ciudad que no conozco, que no me conoce, que no nos parecemos. Está aquí me rodea, me marca las horas, me marca el camino. Por ahí no es, te estás equivocando, quisiera oírlo, de mi amigo el camino. Si, ahora somos amigos en la tristeza, es mi único compañero fiel, siempre está ahí al frente, marcando la ruta, hablándome al oído.

miércoles, 19 de octubre de 2011

La Salud del Comandante

Mucho se ha hablado y especulado acerca de la enfermedad del presidente Chávez. Desde la propia negativa de los compinches incondicionales hasta la confesión misma del comandante, la especulación, las mentiras, las verdades  a medias han sido la comidilla de nacionales y extranjeros.
Ya en otras oportunidades he comentado esto, pero unas declaraciones recientes de quien fuera uno de los médicos que conformaban, como es de suponerse, el equipo de galenos que debe estar pendiente de la salud del primer mandatario, nos deja con muy pocas dudas acerca de la verdad sobre la salud del primer mandatario.
Según el mismo Dr. Navarrete, quien en sus propias palabras se declara cercano a la familia presidencial y quien fungió como miembro del grupo de galenos que atendía al primer mandatario antes de que este entrara en completa desconfianza de cualquier individuo que no provenga de Cuba, la salud del comandante fue muy buena, aparte de algo de colesterol y triglicéridos altos y de paso una bipolaridad tratada, ahora y según lo las informaciones que el mismo ha podido recabar el cáncer del presidente “es de muy mal pronóstico”.
Viendo y leyendo todas estas declaraciones uno no puede más que preguntarse (aparte de la veracidad o no de esta información que se supone de primera mano) es que si en realidad el presidente Chaves tiene razón en no confiar en nadie que no venga directamente recomendado por Fidel, porque si estas intimidades -que tanto se han querido ocultar a la opinión pública- son reveladas por quien pertenece o perteneció a los más allegados y persona de confianza del primer mandatario, díganme como sería si se pone en manos de personal no investigado ¿Será que hasta sus más íntimos, viéndolo ahora en sus horas malas y viendo su propio pellejo en peligro se protegen dando declaraciones que en otras circunstancias no se atreverían?, o yendo un poco más allá, ¿Será que tanto ha defraudado el comandante, hasta a sus más allegados, que estos se le están volteando?
Entiendo por las mismas declaraciones dadas por el galeno que este perteneció a la más alta cúpula del MVR (Movimiento V República) y siempre se ha mantenido vinculado al ejecutivo nacional e incluso aun es médico de cabecera de varios miembros de la familia presidencial.
Lo que no entiendo es que (y aunque el sentido común le dicte que informar sobre la salud del primer mandatario es de interés nacional) él, que ha vivido en la doctrina chavista, se atreva a trasgredir el mandato y revelar uno de los secretos que más se ha querido ocultar en este ya longevo gobierno.
¿Será que ha comenzado la era de los cambios de bando? ¿Estarán viendo el fin del Chavismo los chavistas? porque vamos a estar claros, Chavismo sin Chávez no existe…
Pero apartando todos mis desacuerdos con el actual gobernante venezolano, exijo como ciudadana conocer un parte oficial, con informe médico en mano de la realidad de su salud, pero igualmente deseando que este no sea esa la razón de su salida del poder, sino la fuerza de una oposición unida que lo derrotará en buena lid las próximas elecciones.

martes, 18 de octubre de 2011

Triste



Tengo una gran carga de rabia y tristeza que para colmo no tengo otra manera de expresar.
Me da mucha tristeza despedir a mis hijos, no tenerlos cerca aunque ellos y yo queremos.
Me da mucha rabia tener que callar y no poder gritar que los quiero cerca, solo porque es absurdo gritarlo, no hay remedio, por ahora…
Me da mucha rabia y tristeza no poder acompañar a quienes siempre han estado conmigo ahora que mis mas queridos afectos están pasando por trances muy tristes y necesitan de esa compañía que un cariño les puede ofrecer, y lo digo con conocimiento de causa, porque cuando la enfermedad nos abatió por unos meses, fue mucha la soledad que sentí y  no porque no tenga quién me quiera ni esté conmigo, sino porque las circunstancias, la distancia, la obligación de la distancia así lo impusieron.
Me da rabia tener que vivir en otro país, aunque el agradecimiento es eterno a esta tierra que ahora nos acoge, pero no era ni remotamente mi plan de vida. Me da tristeza no estar frente a mi Henry Pittier, hermoso parque dueño de mi niñez, o frente a mi imponente Ávila que ha marcado mi norte en la adultez.
Hoy me pierdo entre calles desconocidas, hoy no puedo contar historias ni anécdotas de las esquinas de mi ciudad porque no las conozco, no las he vivido, como aquellas de mi Maracay natal, donde cada calle, esquina, plaza, callejón tenía la presencia de alguno de nosotros. Hoy son otros nuevos amigos quienes me comentan, con anécdotas, sus historias, en una ciudad que de tan amable me produce nostalgias infinitas, porque esta pujante Barranquilla, se parece a mí Maracay caliente y abierta a todo aquel que en ella se queda.
Y con nostalgia vivo añorando la una vez hermosa y pujante Caracas, la de salir de noche al teatro o a tomar café en el alguna vez seguro Gran Café de Sabana Grande, donde muy cerca me compraron mi vestido de primera comunión, que celebramos con las puertas abiertas de mi casa de Maracay.
Hoy me toca despedirme de mis hijos a quienes apenas veo de tanto en tanto. Volar de aquí para allá para reunirlos. Pensar en mi hermano al otro lado del mundo o en mis primos o hermanas primas a quienes adoro repartidas por cientos de ciudades más.
Hoy luego de 25 años de esfuerzo veo a mi esposo empezar de cero en otro país, con el empeño el cariño y la dedicación infinita que siempre le pone a todo pero sin merecer este recomenzar, porque ha sido un trabajador insigne, que hoy ya debería estar pensando en donde colgar la hamaca y disfrutar de “sombra y agua fresca” como diría mi suegro.
Allá en Venezuela deje las cenizas de mi padre y mis abuelos, los recuerdos, las esquinas, mis playas donde aprendí a nadar, allá siguen algunos amigos, parte de mi hermosísima y enorme familia, la poca que aún queda, aferrada a lo que una vez fuimos y con esperanzas de volver a ser.
Una patria grande y hermosa donde todos cabemos y a ella tal vez nunca volveré, pero que espero vuelva a recibir a todos sus hijos, sobre todo a aquellos que nos fuimos en busca de el pan para los hijos y las libertades para el alma.

martes, 11 de octubre de 2011

Las mentiras como discurso

Si bien es cierto que los discursos políticos, tanto de aspirantes como de gobernantes, siempre han estado plagados de verdades a medias, de promesas imposibles pero bonitas, de mentiritas… bueno mentirotas, grandes, ambiciosas, no es menos cierto que estas falsedades salen a relucir muy rápido y desenmascaran a quien las produjo.
Lo que más me llama la atención y me preocupa, es que a pesar de que cada una de estos embustes, grandes, enormes, sea puesto en evidencia con pruebas, papeles en mano, encuestas , fotos, videos y todo cuanto material pueda estar a disposición, cientos y miles de personas sigan a fe ciega a estos enormes mentirosos.
Lo vemos en el día a día, en cada línea que leemos o en cada noticia que oímos o vemos.
Es tanta la variedad de estas promesas que es casi imposible nombrarlas en una sola cuartilla, pero lo que es grave aún es que una vez revelada la falta, con un caradurísmo digno de estudio psicológico, se vuelve a mentir sobre la mentira, se escusa con más mentiras y todo se vuele un enredado de disfraces, que se pierde en sentido de la realidad.
 A esta escenario no hay que ponerle nombre ni país, yo pudiera hablar del mío, con estadísticas en mano que salen todos los días en todos los medios nacionales e internacionales, pero creo que muchos de mis lectores en alguna oportunidad o en muchas oportunidades se han sentido frustrados con las promesas o las escusas de sus gobernantes. En Venezuela es un mal de cada día, de todos los días, de una excusa tras otra, de una mentira tras otra, de ocultar realidades que es también una forma de mentir.
Se miente en todos los ámbitos nacionales, se mientes en las relaciones internacionales, se ocultan los compromisos, se revelan las verdades a medias.
¿Así se gobierna? A si se ganan votos…
¿Pero debe seguir siendo siempre esa la “verdad” política de nuestros países? ¿Será una utopía pensar que podemos gobernar nuestros países con la verdad y la sinceridad en la mano, con las manos limpias y la conciencia más limpia aún?
Sigo siendo una ingenua en este campo pero creo que podemos llegar bastante cerca de hacerlo si como pueblo pensante y dueño de los votos, como amos nuestros países, como jefes supremos de cada uno de los políticos que en algún momento asumen los cargos de dirección de los poderes, exigimos, vetamos, reclamamos y no olvidamos.

miércoles, 5 de octubre de 2011

Un País a Oscuras



Hace unos cuantos años, cuando aún era una niña, mi papá y mi mamá nos llevaron, a mi hermano y a mi, a conocer la represa de “El Guri”. Siempre tratábamos de preparan viaje por Venezuela en épocas de vacaciones y está vez, aprovechando que unos tíos vivían en Puerto Ordaz, porque mi tío trabajaba en Edelca (electrificación del Caroní, c.a.) mis padres pensaron que sería aparte de una experiencia enriquecedora, muy divertido conocer y pasear por los pueblos de mi familia materna.
Ciertamente el viaje resultó memorable, se vislumbraba, por aquellos años 70´s, una obra de magnitudes monumentales. Se hablaba de grades proyectos y energía suficiente no solo para muchos años en el país, sino como fuente de ingresos futuros al poder comercializar la misma a los países vecinos.
Años pasaron y volví, esta vez sola a visitar los mismos lugares, la sorpresa fue grande al ver no solo “El Gurí”, sino ahora “Macagua”, grande importante hermosa, imponente… Pero como estaba de trabajo, el paseo quedó relegado.
Hospedados en un hotel de la localidad, la primera gran sorpresa es que en la ciudad, en el estado productor de electricidad, se nos fue la luz por largas horas, afectando no solo las actividades que teníamos programadas para ese día sino la agenda completa del viaje.
De eso  ya hace tiempo, pero la repetición de sucesos similares es ya recurrente, casi que ordinaria. Todos los días leemos en los periódicos venezolanos y portales de noticias como comunidades enteras se quedan sin luz eléctrica no solo por horas, por días enteros, afectando además de  equipos eléctricos el transporte del agua que al ser bombeada a través de equipos que necesitan el suministro de electricidad para su funcionamiento, queda paralizado su suministro.
Desde hace meses el gobierno viene hablando de racionamiento, primero porque se suponía que el desabastecimiento era por culpa de la sequía que afectaba los embalses, ahora hace rato que llueve, los embalses se llenaron y seguimos así. Ahora se supone que la culpa es del usuario por hacer uso indiscriminado del recurso, a lo que la solución fue implantar una serie de multas astronómicas, que en la mayoría de los casos es injustificada. Pero la realidad es que se ha descuidado la inversión en el mantenimiento y expansión de redes, así como la búsqueda de nuevas fuentes de producción de electricidad.
Aunque no solamente el oscurecimiento es eléctrico. Hay oscuridad en la información sobre la realidad de la salud del presidente, hay oscuridad en las intenciones de cada uno de los programas o misiones, hay oscuridad en la aplicación de justicia, hay oscuridad en la distribución de los recursos públicos.
Es la realidad de un país brillante que cada día se paga más, que solo ve la luz al final del túnel con un cambio profundo, comenzando por las autoridades que lo dirigen

jueves, 29 de septiembre de 2011

CUANDO DORMÍA INGLATERRA. Por: Alicia Marín de Bravo. (Columnista)

Hace muchos años leí el libro de Sir Winston Churchill: Cuando dormía Inglaterra. Se hacía un recuento de lo que pasaba en su país, entre tanto Alemania volvía a cobrar fortaleza para empeñarse en otra guerra.
Como complemento de la anterior obra, el presidente Kennedy redactó: Por qué dormía Inglaterra. No menos interesante y explicativo. Uno y otro nos cuentan el cómo los alemanes, subrepticiamente  adquirían armamentos, que les estaban prohibidos por el tratado de paz firmado luego  de haber terminado como perdedores, en la primera guerra mundial
Gran Bretaña, en lugar de mantener una estricta vigilancia sobre su ancestral enemigo, se dedicaba a tener luchas políticas. Unos partidos atacaban acremente a otros. Se trenzaban y ocupaban el tiempo y la atención en arrebatarse mutuamente el poder. Aún cuando se empezó a vislumbrar lo que los teutones realizaban, la politiquería impidió elaborar una presión efectiva.
Cuando Inglaterra despertó, se encontró inmersa en una nueva conflagración mundial, que le constó elevado número de bajas, tanto en vidas como en capital.
Igualmente, Colombia duerme. Las Fuerzas del orden duermen. Poco a poco los enemigos de estas, así como del sistema, van ganando terreno, van arrebatándoles poder y estabilidad, mas nadie reacciona con efectividad..
Lo que la guerrilla y todos los grupos alzados en armas no han podido conseguir por las armas, lo están logrando solapadamente. Acusadas, injustamente la mas de las veces, maniatadas, amordazadas y debilitadas, las Fuerzas Armadas y la Policía ven impasibles como la moral de la tropa decae.
Durante todo el gobierno de Santos, no se ha detenido ninguna injuria o calumnia contra los uniformados. La prensa, cuando detienen a un guerrillero habla de que fue capturado un “presunto” miembro de las farc o de cualquier otro grupo, pero cuando se acusa a un militar o un policía, se lo juzga de inmediato y queda condenado.
Vemos como las altas cortes parecen inequívocamente parcializadas de manera que no quede rastro de lo logrado durante el gobierno de Álvaro Uribe. Este no ha sido el mejor presidente de la historia, pero tampoco el peor y de lo que llevo viva, que supera las siete décadas, jamás ví a otro expresidente  atacado de esa manera. Por qué? Porque ha sido el que mas a golpeado a la insurgencia y como derivación, ríos de infamias se derraman contra todo lo que huela a uniforme.
Y, el gobierno, el ministro saliente, la cúpula militar han dormido. Qué harán cuando al despertar nos encontremos conque se ha perdido toda capacidad de acción y tenemos una tropa arrodilada?
Los miembros activos están impedidos de opinar, obedecen órdenes, pero le toca a la Reserva enfrentar el problema de colocar el despertador, unidos todos a una, como en Fuente Ovejuna. Un hálito de esperanza renace con el nuevo ministro a quien sí debe dolerle el futuro de las FF.MM..
Hace falta que surja un verdadero líder. El líder expone sus ideas, las defiende sin atacar las ajenas y esa firmeza hace que los demás lo sigan. No importa qué graduación posea, lo de menos el arma a que pertenezca, solo se precisa alguien fuerte, honesto, sin egoísmos, con reciedumbre y bonhombría.

martes, 27 de septiembre de 2011

No es Coincidencia



Leyendo hace poco el Blog de una amiga (y prima para ser más exactos) quien ya jubilada del servicio exterior venezolano, ha dedicado su ahora tiempo libre a deleitarnos con sus escritos.
Uno de estos, el más reciente me llevó directo a recordar una columna que escribiera ya hace algunos meses, con referencia a las temporadas invernales, la lluvia y la situación de tanta gente dagnificada no solo en este hermoso territorio colombiano, sino en mi patria bella Venezuela.
Entre otras cosas dice: “Esta tipo de lluvia me asusta un poco porque imagino mucha gente desprovista de seguridad  básica de techo y piso firme. Eso es un lugar común a nivel mundial, pero en mi Venezuela querida y, particularmente en Caracas, es una realidad lamentable. Una momento más para recordar tantas promesas incumplidas, tanto dinero malversado y dilapidado, así como la negligencia campante e impúdica. También mucha ignorancia o falta de educación, si suena menos duro” (1)
Y es que a veces no somos capaces de prevenir que los fenómenos naturales hagan estragos en las tierras que hemos tomado para vivir y desarrollarnos (verdad relativa que merece un análisis más profundo), pero en algunos casos, como esos cordones de miseria que rodean la capital venezolana, la culpa, así con cada letra de la palabra, es de la desidia de nuestros gobernantes, de las miles de promesas incumplidas, de esos delincuentes que se roban el patrimonio nacional y dejan vacías las arcas de la república, con lo que los pocos planes y buenas intenciones se quedan solo en el papel.
Y es que, y haciendo otra vez alusión a una gran amiga, excelente escritora (pero que aún no se atreve a publicar nada y a quien la fortuna y estas líneas semanales me han permitido conocer) dice  y la cito: “Yo soy una convencida de lo necesario que es el hacer que todo candidato haga autenticar sus promesas y publicarlas para que la gente pueda ver, al terminar su período lo que no ha cumplido y ver si ha podido presentar excusas al no hacerlo.
Es preciso, porque nuestros pueblos tienen cualquier cosa, menos memoria. Por eso repetimos errores tras errores. Si leyéramos los incumplimientos de los candidatos, no los reelegiríamos.”(2)
Y yo también estoy convencida de esto, si tuviéramos memoria, ni a estos ni a su séquito tuviéramos el valor de reelegirlos. Si prometen casas dignas y pasados 12 años siguen viviendo en ranchos tan endebles que cualquier lluvia los tumba, si prometen comida y la escases es mayor cada año que pasa, si prometen igualdad y publican listas de personas contarías al gobierno solo para coartarles su libertad al trabajo, nadie con cierta memoria debería volver a votar por estos mentirosos.
No es una coincidencia que dos personas que nunca se han visto o leído, opinen tan parecido. Es una realidad que cada ciudadano de estos dos hermosos países debe tomar en cuenta


Citas: (1) Ana Maria Pigna Trujillo. enserionotas@blogspot.com ( Venezuela)
          (2) Alicia Marín de Bravo. Madre y opinadora (Colombia)

 
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